«En un viaje que me asombró más de lo que creía, hice y vi cosas que me sacaron de la rutina. Me sorprendí con huellas de un yaguareté salvaje, pude ver a un yaguareté a pocos metros, anduve en kayak y lancha rodeada de yacarés y dormí en carpa en un lugar recóndito a orillas del Río Bermejo. Lujos que uno no puede darse en cualquier lado», relata Tamara Tornello en esta bellísima crónica para MALEVA.
























