«Es un camino de ida…» / El retorno (y tendencia) menos esperado: las fotos analógicas y con rollo enamoran a los sub 25

La generación Z se encandila con las fotos que se pueden revelar y tocar/Lo definen como una «pausa en el tiempo» y algo irrepetible/Conversamos con varios fotógrafos sub 25/Del rollo a las redes sociales y el boom de ventas de cámaras analógicas

Catalina Rodríguez, con veinte años, elige la fotografía analógica. @vintagextaly

«Es un camino de ida» / El retorno (y tendencia) menos esperado: las fotos analógicas y con rollo enamoran a los sub 25. Por Candelaria Penido.

Ver, sentir y disparar el flash. El margen de error es grande, las dificultades tecnológicas también. Las tomas son limitadas, solo hay 12 o 36 posibilidades. Cámaras pesadas y la incertidumbre de qué fue lo registrado por el lente. Sensaciones para algunos conocidas, engorrosas y hasta olvidadas gracias a las renovaciones digitales en el rubro de la fotografía mas para la generación sub 25, significa el impulso nostálgico que los motiva a conectar con el presente. 

Qué origina el renacimiento, por qué se lo elige, el cruce entre mundos analógicos y digitales y qué se desprenden de esta práctica: descubrí todo sobre esta tendencia. Como subiéndonos a una máquina del tiempo, descubrimos cómo es el proceso que tanto encandila a la generación que encuentra en lo analógico, métodos que les ayudan a transitar la inmediatez y vorágine de la sociedad actual.

“Me gusta llevar una cámara y registrar momentitos. Disfruto además de no saber cómo sale la foto», le contó a MALEVA Denise Martín, una estudiante de psicología de 23 años que nunca antes había tenido contacto con este universo artístico -. Un día pasé por un negocio vi una descartable en la vidriera y me pareció interesante probarla. Fue un camino de ida…»

«Lo siento como una pausa en el tiempo…»

Como un chico que recibe un regalo, la sorpresa está impresa en la cara de la joven fotógrafa Catalina Rodríguez: el mensaje que anuncia la llegada de las fotos que mandó a revelar despierta su ansiedad. Abre rápido el archivo que contiene las imágenes. Una a una, la recorre sin apenas digerirlas, para tener un primer pantallazo que confiesa, generalmente no le gusta. “No sé con lo que me voy a encontrar. Me da mucha ansiedad porque por un lado, es descubrir si pude reflejar eso que vi con la cámara y por el otro, pasa que a veces no me acuerdo ni lo que había en el rollo”, confiesa. 

Esta fotógrafa de veinte años se dedica a compartir la sensibilidad que encuentra en escenas o personajes. Por momentos una mirada nostálgica, tranquilidad, contemplativa impregna sus trabajos regalándonos “una pausa en el tiempo”, describe Catalina. Por otros, su espíritu joven, lo urbano y la calle dice presente. ¿Por qué no sería lo mismo con una cámara digital? “Lo analógico tiene sus barreras, por ejemplo no se puede hacer tanto zoom. Pero mi búsqueda pasa por el color, el grano, la unicidad de esa foto.” Es capturar un aquí y ahora irrepetible. 

Lo interesante también, es lo que sucede después con el material: se comparte y laikea en el mundo digital, siendo Instagram el medio más elegido. A veces, se expone en ferias y eventos artísticos.

Catalina colocó un rollo de 36 fotos en su cámara y salió a caminar por la Ciudad de Buenos Aires con su Canon Ae-1 a mano; lista para capturar un momento preciso, en lo posible sin ser vista. Denise por su parte, llegó a una reunión de amigos con una descartable de 12 fotos. Ambas quieren inmortalizar instantes.

«Vi una descartable en una vidriera, la compré y fue un camino de ida…»

“Me gusta llevar una cámara y registrar momentitos. Disfruto además de no saber cómo sale la foto», le contó a MALEVA Denise Martín, una estudiante de psicología de 23 años que nunca antes había tenido contacto con este universo artístico -. Un día pasé por un negocio vi una descartable en la vidriera y me pareció interesante probarla. Fue un camino de ida.”

Elegir la cámara a usar, encontrar dónde comprarla y emprender la búsqueda de esos repuestos que no se siguen fabricando, por distintos mercados de segunda mano es solo el comienzo. “Mi camino con la fotografía analógica empezó de chiquita, me inspiraba escuchar las historias que mi abuela me contaba de las fotos de mi abuelo, él las sacaba y revelaba, mientras yo iba tocando esos pedacitos de pasado”, rememoró Catalina. 

Aprendió las llaves de este mundo gracias a un curso que encontró en Instagram. Su profesor fue su guía a la hora de elegir su cámara. Otro protagonista que se repite en las historias de los jóvenes amantes de esta técnica, es el dependiente de los locales fotográficos. “Ellos son los que saben, los que siempre estuvieron en contacto con estos instrumentos y procesos. A mí me enseñó todo lo que sé” afirmó Denise. 

«La fotógrafa Catalina Rodríguez tiene veinte años se dedica a compartir la sensibilidad que encuentra en escenas o personajes. Por momentos una mirada nostálgica, tranquilidad, contemplativa impregna sus trabajos regalándonos “una pausa en el tiempo”. Le explica a MALEVA: «Lo analógico tiene sus barreras, por ejemplo no se puede hacer tanto zoom. Pero mi búsqueda pasa por el color, el grano, la unicidad de esa foto.” Es capturar un aquí y ahora irrepetible…»

Las claves de esta tendencia: «me emociono más, no hay explicación racional…»

Las causas detrás este resurgimiento que desde la pandemia viene sumando fanáticos, tiene varios factores; siendo la emoción la que se coloca en el primer puesto. Por más de que es imposible negar lo productivo y eficiente de la creación digital, “cuando veo una copia de laboratorio, me emociono más, no hay una explicación racional pero así lo sientonos confió Gastón Delau, director de la galería de arte especializada en fotografía FOLA. 

A su vez el juego con las velocidades, la pérdida del control, la incertidumbre, la reivindicación del error y el poder replicar la magia propia de una época pasada, son otras de las llaves que lo analógico trae aparejado. La pausa creativa invita a la vulnerabilidad y el error. Ese vértigo que genera decidir cuándo tomar la foto, saber que no se podrá elegir entre 20 casi idénticas para quedarse con la mejor versión. Es también confundirse y asombrarse. 

“El público en general prefiere las fotos tomadas con el celular, pero cada vez más jóvenes vienen en búsqueda de cámaras, rollos y cursos de revelado. Hasta hace unos años me aferraba al local como un loco luchando contra el contexto, hoy volvemos a ocupar un lugar activo e importante” nos contó Javier dueño del local de Kodak ubicado en el centro de San Isidro.

Foto de Catalina Rodríguez. 

«No solo Mercado Libre tiene a las cámaras analógicas como uno de los productos retro favoritos en su sección Tendencias si no que surgen constantemente emprendimientos ligados a este mundo. Entre sus servicios se encuentran el revelado y la digitalización pero también la personalización de cámaras, la impresión de fotos realizadas por el cliente sobre tote bags, remeras o gorras y el alquiler de dispositivos analógicos para distintos eventos…»

Consecuencias del revival: récord de ventas de cámaras analógicas, Kodak resurgiendo de las cenizas y un nuevo universo de posibilidades y negocios.

Kodak reabre plantas de producción a nivel mundial. Siendo una de las pocas empresas dedicadas a los insumos analógicos, desde la marca han anunciado que en un intento de evitar los desabastecimientos, sus plantas volverán a funcionar. Instalando así una nueva dinámica en el mercado, ya que actualmente los juegos de oferta y demanda hacían de los precios unos muy elevados. 

No solo Mercado Libre tiene a las cámaras analógicas como uno de los productos retro favoritos en su sección Tendencias si no que surgen constantemente emprendimientos ligados a este mundo. Entre sus servicios se encuentran el revelado y la digitalización pero también la personalización de cámaras, la impresión de fotos realizadas por el cliente sobre tote bags, remeras o gorras y el alquiler de dispositivos analógicos para distintos eventos. “Es todo un nuevo universo de posibilidades. Lo que más sale es el alquiler para casamientos”, nos dijo Manuel Lis, gerente de On Photo. 

Cursos teóricos, prácticos, de iluminación y revelado inundan Internet. Así como las ferias o eventos dedicados a esta forma de expresión. Por ejemplo el festival Revelan´t en Barcelona o Feria de fotografía en Buenos Aires, que acerca publicaciones, prints y accesorios para los amantes de este arte. Las revistas que se dedican a la difusión y disfrute de la fotografía como Balam, Dislexia o Cualquiera Magazine, siempre han existido; sin embargo, hace un tiempo que su popularidad ha ido en aumentado. “La fotografía analógica nunca perdió su interés, la siento muy valorada por la gente en general, los coleccionistas y  los artistas”, nos explicó Delau.

Ya sea un intento de retroceder en el tiempo, un movimiento de rebeldía contra la inmediatez y sobreexposición a imágenes o una moda vintage, la fotografía analógica ha logrado reconquistar su lugar. Y son las nuevas generaciones las responsables de que así sea. 

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Foto destacada gentileza Unsplash (PH Thuan Pham). Foto de los rollos: gentileza Unsplash PH Markus Winkler.