Maleva en Quito: el secreto mejor guardado de la gastronomía latinoamericana (que quiere dejar de serlo)

Materias primas gloriosas y exuberantes: desde el Amazonas hasta el Pacífico/Mercados callejeros que son pura felicidad y una nueva generación de cocineros y restaurantes que compiten hoy entre lo mejor de Sudamérica/Crónica de una estadía culinaria en Quito, la Capital de Ecuador que desde las entrañas de los Andes demuestra que su escena gastro ya no es un secreto, sino un verdadero grito.

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Savage: ¿cómo es la bebida disruptiva que llega de Mendoza y que no es gin ni vodka sino algo nuevo y frutal?

Con una graduación alcohólica del 29% y menos azúcar que una copa de vino, Savage irrumpe en la escena de las bebidas alcohólicas/¿Cómo se destila y qué sabores tiene?/Su mejor aliado: la tónica/¿En qué ciudades se consigue?/Además: ¿quién es Gastón Abramoff, el creativo emprendedor detrás de la idea?

Es tendencia: el «tinto de verano» es el nuevo furor de los bares de Buenos Aires. / Diez coordenadas para disfrutarlo.

Desde bares de tapas que te teletransportan a España hasta los que reivindican los emblemas porteños (o hacen ambas)/Con Malbec o vino orgánico, soda, gaseosa o agua tónica, frutas, en copa, pinta o jarra y con mucho hielo/Nueve propuestas para que sumes a tu lista, ¿qué pedirte en cada una para acompañar el tinto?/Además: testimonios de los dueños y de las chicas de «Vino con amigas».

PRECIOSA ALVEAR

HISTORIA, SECRETOS Y TENDENCIAS DE LAS MULTIFACÉTICAS Y SORPRENDENTES JOYERÍAS DE LA AVENIDA MÁS ELEGANTE. POR ANASTASIA GARCÍA PINTO

VIDRIERAS: BYE BYE LUGAR COMÚN

FILOSOFÍAS RUPTURISTAS, ARTE Y DISEÑO SE IMPONEN EN LOS METROS CUADRADOS DONDE SE LUCE LA MODA. MALEVA HABLÓ CON LOS CREATIVOS QUE HICIERON LOS MEJORES ESCAPARATES PORTEÑOS. POR SOFÍA ALMIROTY

Juan Cabrera

Nuestro artista de la semana es el fotógrafo Juan Cabrera. La foto de fondo se llama “Agujero Negro” y pertenece a la impactante serie Concretos que por estos días – hasta el…

Estuve en Río hace unos días y me quedaría a vivir ahí. Tremenda ciudad.

Estoy por encarar un negocio, para abrir un bar que va a dar que hablar, en Palermo, aunque por el momento los detalles los dejo en misterio. Elegí Río para renovar energías, acelerar la creatividad y mirar un poco lo que está pasando en la noche de esa ciudad. Me llamó la atención que pegó mucho la onda newyorkina de lugares chiquitos, para poca gente, súper sofisticados, con productos de buenísima calidad. Capítulo aparte son las mujeres. Lindas, coquetas y cultas. Lo que sí, la noche de Río – a nivel más boliche – no es tan buena, nada que ver con la de San Pablo.

ALMAS QUE VAGAN EN LA RECOLETA

Javier Sinay, autor del premiado libro Sangre Joven y uno de los más reconocidos periodistas de la joven guardia, escribió para Maleva una crónica sobre los fantasmas que asolan al elegante barrio. Primera entrega.

Alteré la matrix de Facebook

Estar frente al espejo de chica implicaba no abrir la puerta del baño por horas. Los peinados también ayudaban a que mi hermana no pudiera entrar a bañarse: brotada de rulos, me gustaba creer que esos bucles eran la recompensa divina por pensar rebuscadas y preciosas ideas. “Que las demás se planchen el pelo”, decía al sacudir la cabeza. Y con los años me encontré con espejos más complejos donde perderme. Hoy paso más horas en mi perfil de FB que supervisando mis rulos.

El sueño del antifordismo y las siestas urbanas

En la oficina colectiva se respira ese ambiente límpido, repleto de claridades y transparencias, propios de la oficina moderna. Los usuarios cuentan con fotocopiadoras, faxes, servicios de moto y remises y hasta bicicletas para salir a despejarse. Y fundamental: todo ocurre lejos del jefe y (probablemente) rodeado de desconocidos entre quienes no circula ninguna rencilla de pasillo propia de los ambientes laborales.

Sospecho que lo que me llevó a comprar la entrada por Internet fue una motivación truculenta

Cuando las otras se dormían un rato: ahí me daban ganas de llorar. En un minicomponente teníamos un cd de Miranda!, y empecé a escuchar atenta una novedad, un sonido que me sorprendía en el medio del disparate emocional. En el Luna Park nos paramos de golpe cuando apareció Miranda!, y un chico con anteojos en la fila de adelante, pegado a la cintura de una mujer de rulos, se dio vuelta en el margen de maniobra que le permitía estar amorosamente sujeto por ella de su polarcito gris.