Placer de otoño: cinco nuevos cafés de especialidad en Buenos Aires que son lo más

Para conocer después de la cuarentena y mientras pedir a domicilio/Desde uno inspirado en los cafés de Sidney y con un potente brunch australiano hasta otro con «tostadero comunitario» y donde ofrecen unos combos geniales donde te llevan el café, con birra artesanal y vermú/Además: otro donde hay tanta onda con los clientes que hasta hacen afters con dj´ s (¡y ahora por Zoom!)

El exquisito café cremoso de Fuego Tostadores

 

Placer de otoño: cinco nuevos cafés de especialidad en Buenos Aires que son lo más. Por Natalia Torres.

El otoño llama al café y un buen puñado de propuestas nuevas responde a las ganas de saborear una buena taza en casa y -de paso- agendar para una visita futura cuando termine la cuarentena. Mientras tanto, todos tienen servicio a domicilio.

1) Surry Hills Coffee: con estilo australiano y brunch todo el día / Jorge Luis Borges 1842 – Palermo Viejo

Surry Hills es el nombre de un vecindario de Sidney, Australia, convertido en el epicentro de lo cool y lo bohemio. Luego de trabajar en aquel país, Tatiana Weiman y Felipe Vessena Calahorrano decidieron replicar su espíritu en la cafetería que abrieron en Palermo, a la que bautizaron con el mismo nombre. 

“Lo que buscamos es que nuestros clientes se lleven una experiencia completa: una cocina pensada con amor, un café de nivel australiano y una sonrisa enorme”, resumen.

Ofrecemos una propuesta de breakfast/brunch all day australiano y una oferta amplia de cafés de especialidad”, agregan detallando que el blend utilizado es de desarrollo propio con granos de Etiopía, Colombia y Brasil tostados por All Saints Coffee Roasters.

Tanto la avocado toast de Surry Hills Coffee (que lleva hummus y cranberries además de palta) como otros ítems del menú -el toastie de lomito y queso o el bacon and egg roll, por ejemplo -, pueden adquirirse para disfrutar en casa a través de Uber Eats. También están disponibles delicias de pastelería y productos de almacén como hummus, pan de masa madre y granola.

 

2) Café Balzac: donde los clientes son amigos (y se extraña el after) / Ayacucho 706 – Recoleta

Al golpe lógico del cierre obligado por la cuarentena, Analía Palli y Alejandro Massa de Balzac Café, frente al bello Palacio de Aguas Sanitarias, le encontraron consuelo en el cariño de sus clientes: el esquema de compra futura -comprar ahora para disfrutar cuando las actividades se reinicien- encontró gran respuesta y sumaron take away de 11 a 16 con la opción de pasar a buscar el pedido con Pedidos Ya, Rappi o Glovo. Y ahora también entregan por Uber Eats. 

Además del café -de Brasil y Colombia, tostado por Fuego Tostadores- hay tremendos alfajores de cacao 70% y tarta de coco con dulce de leche.

A pesar de la distancia, Analía pone el acento en que la atención siga siendo absolutamente personalizada (ella y Alejandro se encargan de la atención, preparación del café y de la pastelería) y afectuosa. “Conocemos a todos por su nombre y sabemos hasta lo que tienen que rendir en la facultad”, asegura. Así, los propietarios y su público incluso llegaron a recurrir a la app Zoom para recrear los afters espontáneos con DJ incluido que se habían convertido en una costumbre de Balzac luego de las 18. 

 

3) Blanca Deco Café: para sentirse como en casa entre objetos de diseño / Soldado de la Independencia 1177 – La Imprenta – Cañitas

Los colores amables y las formas envolventes son la base visual de Blanca Deco Café, espacio de Las Cañitas donde el café de especialidad convive con los productos de decoración de la marca Louis & Lewis, que se ofrecen en formato showroom.

“Buscamos que nuestro lugar haga sentir al cliente cómodo, como en casa”, explica Juan Cruz Riesgo, uno de los propietarios. “Y, al mismo tiempo, que todo lo que ofrecemos sea de primera calidad y lejos de las complejidades”. 

Por ahora, el café de la región colombiana de Santander – de acidez y cuerpo medio con sabor delicado y persistente- está disponible allí para los vecinos que salen a hacer sus compras por el barrio, y puede pedirse para moler y consumir en casa.

Además, forma parte del menú del local en la plataforma Uber Eats, que incluye también picoteos salados y dulzuras, con la torta húmeda de naranja, manzana y nuez, y el alfajor de almendras como grandes éxitos.

Mientras tanto, el equipo de Blanca Deco Café ya planea estrategias para ponerle el pecho al futuro, como abrir los domingos y poner en uso el salon del subsuelo del espacio para catas y eventos. 

 

4) Americano: una amplia oferta de café con cocina multicultural / Echeverría 1550 – Bajo Belgrano

 

Hibridar la cafetería de especialidad con la cocina de calidad es el orgullo del norteamericano Peter Drinan y su esposa Tali Bek, propietarios de Americano. “Queremos resaltar las herencias comunes de las Américas”, subraya Peter, quien logra así que su menú – a pedido vía WhatsApp, con número disponible en la cuenta de Instagram @americanoba -, vaya con comodidad del sandwich grilled cheese en versión propia (con tomate, queso ahumado y pera en láminas) a la cachapa de maíz amarillo (tortilla de maíz típica de la cocina venezolana)

Esta visión abierta e inclusiva también se refleja en la filosofía que Americano puso como base. “Generamos un ambiente donde si alguien se enferma puede quedarse tranquilo de que hay alguien para reemplazarlo, donde queremos sumar mujeres y personas no heteronormativas, y también reducir al mínimo nuestro impacto en el medio ambiente, con un mega plan de reciclaje y compostaje”, enumera Peter. 

La carta de cafés tampoco se cierra en una sola propuesta: hay granos tostados por LAB, Lattente e Índigo, de diferentes regiones y alturas. “Buscamos que los clientes conozcan más de una oferta, respetando siempre la materia prima y la gente que lleva adelante los procesos”, advierte Tali. 

 

5) Fuego Tostadores: maestros cafeteros con mente cooperativa 

Cuando Fernando Lozano abrió Negro Cueva de Café hace cinco años supo que el complemento ideal para su proyecto sería un tostadero propio. “Encontramos un tostadero de los años ‘40 que estaba abandonado hacía años en Colegiales y junto a mi socia lo alquilamos. Como no nos daban los números para hacer todo solos, le ofrecimos a nuestros colegas de La Motofeca hacer un tostadero comunitario, el único del país”, cuenta. 

Esa fue la bandera de largada, hace un año, para Fuego Tostadores, que funciona en un espacio con aires de museo donde continúan a la vista los equipamientos que comenzaron a funcionar hace ochenta años. 

Y ahora, desde allí, Fernando decidió darles una mano a las cafeterías a las que provee y ofrecerles un sistema de venta telefónica durante la cuarentena. “Nosotros ponemos la logística para que sólo tengan que tomar pedidos desde su casa y puedan seguir trabajando”, explica. 

En la misma plataforma (el número de venta está disponible en la cuenta de Instagram @cafenegrook) hay combos con otros productos, como cerveza 7 Colores y vermut La Fuerza. Además del blend Negro -con 60% de café de Colombia con notas cítricas y 40% de café brasileño fermentado y con mucho cuerpo-, Fuego también ofrece café de Kenia y algunas ediciones especiales colombianas.

Fotos: son todas gentileza de los cafés mencionados.