Espías de bibliotecas geniales: así es la de Nicolás Artusi y estos son sus cinco libros más entrañables

Los libros y las bibliotecas personales son uno de los refugios más mágicos (y efectivos) en tiempos de epidemia, encierro, y pantallas/El conducto de la Metro, periodista y escritor Nicolás Artusi nos mostró cómo es la suya («las suyas», mejor dicho)/Enamorado de la literatura, le reveló a MALEVA cuáles son sus cinco joyitas/Además: ¿cuándo y cómo son sus rituales de lectura?

Nico en la bella biblioteca de su casa: la que está dedicada a ficción

Espías de bibliotecas geniales: así es la de Nicolás Artusi y estos son sus cinco libros más entrañables. Por Santiago Eneas Casanello. Fotos: Nicolás Artusi y Azul Zorraquin.

Hay que imaginarlo a Nicolás Artusi en su mullido sillón tipo escocés de cuero – “de esos sillones que te tragan viste” –, con apoya brazos gigantes, mientras respira el aroma de un café sin azúcar, y lee un libro a media mañana (su momento preferido de lectura) junto a una ventana por donde entra una luz de otoño que reconforta. Pocas escenas se me pueden ocurrir que transmitan más tranquilidad en la Buenos Aires nerviosa y extraña del encierro por el virus que vino de China y su aritmética obsesiva de ataúdes.

«Hay que imaginarlo a Nicolás Artusi en su mullido sillón tipo escocés de cuero – “de esos sillones que te tragan viste” –, con apoya brazos gigantes, mientras respira el aroma de un café sin azúcar, y lee un libro a media mañana (su momento preferido de lectura) junto a una ventana por donde entra una luz de otoño que reconforta…»

Nicolás – periodista, escritor, erudito del café, y uno de los locutores de la radio Metro más queribles -, es un enamorado de la literatura. Tiene dos bibliotecas grandes, del piso al techo, una de ficción en su departamento de Colegiales, y otra de ensayos y periodismo, en otro departamento que es su estudio de trabajo. A los libros los ordena por autor, en orden alfabético estricto y por temática. Nicolás lee alrededor de cinco ejemplares por semana y en sus bibliotecas hay algunas joyitas de las que está orgulloso y que le consigue un “dealer personal de libros”, como los comentarios de Bioy Casares sobre su amigo Borges, que es prácticamente un libro prohibido. Durante el encierro de los últimos meses, su rutina de lectura no cambió, según le cuenta a MALEVA. Siempre leyó mucho, ya sea en bares, cafeterías, o en aquel trayecto de una hora en colectivo hasta la redacción del diario Clarín en Barracas, que hizo durante años. El aislamiento no lo acercó más a ese ritual que además de todo el placer que provoca, es casi una rebeldía analógica en estos tiempos que vivimos cercados por la luz azul de las pantallas.

 

 

“Yo no soy de esas personas que necesitan de una cuarentena para leer, yo puedo leer sentado, parado, acostado, haciendo la vertical – me cuenta Nicolás antes de retratar una ironía genial – , yo le discuto a esa gente que dice que no puede leer salvo que esté en un castillo británico, en una montaña, con una salamandra prendida, un sillón de orejas altas, una bata de seda, un vaso de brandy en la mano y un perro peludo a sus pies”. En Maleva queríamos saber cuáles son, si tuviera que elegir cinco, los libros de sus bibliotecas a los que más cariño les tiene. Después de aclarar que “es dificilísimo elegir”, fue maravillosamente al grano, y justificó en detalle su elección.

“Yo no soy de esas personas que necesitan de una cuarentena para leer, yo puedo leer sentado, parado, acostado, haciendo la vertical – me cuenta Nicolás antes de retratar una ironía genial – , yo le discuto a esa gente que dice que no puede leer salvo que esté en un castillo británico, en una montaña, con una salamandra prendida, un sillón de orejas altas, una bata de seda, un vaso de brandy en la mano y un perro peludo a sus pies…»

1) Lolita de Vladimir Nabokov: “es mi libro favorito de la vida”

“Mi dealer de libros me consigue inhallables y a veces, con mucha generosidad, me los regala. Él me consiguió la primera edición en inglés, y la primera en castellano de Lolita. Esta es la que publicó la editorial de la revista Sur de Victoria Ocampo. La tradujo el gran escritor Enrique Pezzoni, pero para hacerlo firmó como Enrique Tejedor (por lo controvertido que era este libro en la década del cincuenta). Yo a Nabokov lo adoro. Fue una de las personas más eruditas de la historia y escribió Lolita cuando aún tenía dificultades para el idioma inglés porque era ruso. Aunque algunos puedan interpretar que es una novela morbosa de pedofilia, o que que tiene que ver con una obsesión de los mayores por los menores, para mí es una “road novel”, cuyo sentido principal tiene que ver con la persecución, en el romance de un hombre a otro, y es sobre todo una crítica cruel de un ruso al capitalismo norteamericano, algo que nunca se entendió. Nabokov en Lolita critica esa cultura norteamericana de perseguir aquello que nunca se termina de alcanzar  y del deseo puesto en objetos…”

2) “Borges” de Adolfo Bioy Casares: “es muy difícil de conseguir, tiene como 1600 páginas, cuesta lo mismo que una moto, y algunos dicen que este libro es una traición de Bioy a Borges”.

“Son básicamente los diarios de Bioy hablando de Borges. Ellos eran amigos pero en estos diarios él cuenta muchas miserias y trapisondas de ambos, lo publicó dos años antes de morir. Lo que tiene de increíble, es que al leerlo, leés cincuenta y pico de años de historia argentina, relatados mientras sucedían los hechos. El que tengo es de Editorial Destino y me lo regaló mi dealer de libros cuando me otorgaron la distinción de personalidad destacada de la cultura”.

3) Corre Conejo de John Updike: “yo lo adoro a Updike, fue pionero en retratar la angustia existencial de un hombre de familia”.

Como Updike era blanco, rico, heterosexual, no se lo valoró tanto pero para mí es uno de los grandes autores del siglo XX. Corre Conejo es el primero de una saga. Es la historia de “Conejo Armstrong”, que bajó a comprar cigarrillos y nunca volvió. De hecho, la primera vez que se cuenta esa escena en la historia popular es en este libro. A Conejo le va bastante bien, vive en una zona residencial, es dueño de una concesionaria, está casado, pero aún así se siente angustiado”.

4) Las Primas de Aurora Venturini: “es uno de los libros más extraordinarios de la literatura argentina, y ganó un premio de escritores jóvenes cuando Aurora en verdad tenía 85 años”.

Este libro ganó en 2007, el premio de literatura joven de Página 12, pero nadie sabía que la autora tenía 85 años. Aurora era muy amiga de Evita y después de la revolución Libertadora emigró a París donde incluso construyó una amistad con Jean Paul Sartre. Cuando Aurora gana el premio de Página – que tenía un jurado muy prestigioso con nombres como Guillermo Saccomano o Alan Pauls -, ella vivía en una casita muy modesta de La Plata, y dicen que tenía muy mal genio. Pero era tan audaz que se le ocurrió mandar una versión escrita a máquina de su novela al concurso. Justo después de entregar el libro, la atropelló un auto aunque después dicen que se recuperó bastante. Fue tanto el éxito y el reconocimiento que logró las Primas que luego le publicaron varios libros que ya había escrito y siguió escribiendo obras excelentes como Nosotros los Caserta, o Eva, Alfa y Omega (nota de MALEVA: Aurora falleció en 2015).”

5) El Talento de Mister Ripley de Patricia Highsmith: “es una novela extraordinaria sobre la impostura y la falsificación”.

Es una novela muy genial, y la hicieron película varias veces, incluso con Alain Delon, que se llamaba A Pleno Sol, aunque la más conocida es la que protagonizó Matt Damon con Jude Law. Ripley viaja a Italia desde Nueva York y se va enamorando de la vida de Bon Vivant que se empieza a dar, y de repente todo se desmorona”.