Un hito en el Malba: así es Manifestación, la muestra de Mondongo que es un furioso homenaje a Berni (cargado de crítica social)

El minimalismo del Malba convertido en un territorio de pobreza marginal/El mensaje de deuncia del legendario pintor argentino, intacto pero reformulado por la pareja de artistas/Historia y diferencias/Además: la contra cara del progreso y la emoción de los integrantes de Mondongo.

Juliana Laffitte y Manuel Mendhana, de Mondongo, junto a su reversión de la legendaria obra Manifestación de Antonio Berni. 

Un hito provocador en el Malba: así es Manifestación, la muestra de Mondongo que es un homenaje furioso a Berni (cargado de crítica social). Por Camila Pomar Noacco. Fotos: Matías Quintana para MALEVA.

Jueves 13 de junio, humedad por los cielos, y una multitud haciendo fila sobre Av. Figueroa Alcorta. De esta forma, y con un público rebasado, el MALBA celebró una nueva inauguración: «Manifestación de Mondongo, un homenaje a Berni.» La muestra, en exhibición hasta el 23 de septiembre, es el punto de encuentro de dos grandes obras, Manifestación, de Antonio Berni, y su contemporánea homónima, del grupo Mondongo, colectivo de artistas argentinos de los más prestigiosos y consagrados en el mundo. La pareja (en su origen también formaba parte del grupo Agustina Picasso) – Juliana Laffitte y Manuel Mendhana -, suman otras dos creaciones: Villa II y una instalación. 

Para llegar a las obras, ubicadas en el subsuelo, hay que atravesar la precariedad de chapas oxidadas y maderas, construcción que trae a la memoria esas imágenes en blanco y negro de lo que fue el asentamiento Villa Desocupación (hoy villa 31 o Barrio Mugica) en Retiro.

Una vez en la sala, oscura por su color azul y contrastadamente iluminada, el drama se potencia y el foco se centra en la modernidad corrompida, la contracara del progreso, una decadencia urbana y oculta.

«Para llegar a las obras, ubicadas en el subsuelo, hay que atravesar la precariedad de chapas oxidadas y maderas, construcción que trae a la memoria esas imágenes en blanco y negro de lo que fue el asentamiento Villa Desocupación (hoy villa 31 o Barrio Mugica) en Retiro…»

Manifestación de Berni irrumpió en 1934. En ese entonces, Argentina se veía asolada por la depresión económica, producto del contexto internacional. Enrique Santos Discépolo escribía lo que Gardel cantaba: “La indiferencia del mundo, que es sordo y es mudo, recién sentirás. Verás que todo es mentira, verás que nada es amor, que al mundo nada le importa, yira, yira”. Buenos Aires seguía siendo cuna de belleza, pero la penumbra comenzaba a formularse en los márgenes.

En su cuadro, Berni conjugó dos influencias: la militancia comunista, por un lado, y la experiencia plástica de masas practicada por Siqueiros un año antes, en plena cité porteña, en el otro. Su mirada posó en la agonía. Abandonó el arte del inconsciente y fundó el realismo social.

Su arpillera pintada al temple, mural portable, consumó lo que Sin Pan y sin Trabajo, de Ernesto de la Cárcova y replicado sobre lienzo en la instalación, convocó: una multitud que reclama, congregada al cierre de la calle Gorriti, en las afueras de la Refinería Argentina de Rosario, para oír palabras de lucha. A 90 años de su creación, Juliana Laffitte y Manuel Mendanha reversionaron este icono y trajeron al presente su protesta. La Manifestación mantiene analogías y discrepancias respecto a la original. 

«Villa II, un tableau en forma de tondo, donde todas las formas marginales de la ciudad se condensan bajo el fuego de un cielo en llamas. La misma, presentada en la muestra Welcome, organizada en la sede neoyorkina de la galería Barro en 2023, se inspira en los barrios carenciados del Sur Global, incluyendo los de Buenos Aires, Dharavi y Río de Janeiro. Su imagen, un laberinto de nueve planos superpuestos en desnivel, trazados con la irracionalidad de la improvisación…»

Mientras Berni experimentó con la fotografía y el grabado, Mondongo lo hizo con la plastilina modelada y el detalle minucioso. Berni proyectó fotografías para la representación de sus personajes, todas ellas tomadas del archivo del diario Crítica, propiedad de Natalio Botana, dueño de la quinta donde, en 1933, realizó junto a Spilimbergo, Castagnino y Siqueiros, el famoso Ejercicio plástico del muralista mexicano David Alfredo Siqueiros.

En cuanto a los grabados, se nutrió de aquellos concebidos por sus colegas de izquierda, como Hebequer, Cochet, Vigo, Bellocq, Urruchúa y Rebuffo. A éstos, aunque ideológicamente opuesto, sumó el punto de fuga y la tendencia al aglomeramiento de Les Aveugles y Les Petites Vieilles, de la serie estampada por Víctor Delhez para la ilustración de Le Fleurs du mal, de Charles Baudelaire, reproducidos en La Prensa y presentados en Amigos del Arte poco después de la presentación de David Alfaro en la institución.

Laffitte y Mendanha, célebres por su técnica atípica, redoblaron su perfeccionamiento creando multiplicidad de colores y modelando tridimensionalmente con un sin fin de puntos aplastados a la manera impresionista, hilos y rollos de masa.

Entre las diferencias, se hallarían dos disonancias. En la creación de la pareja artística, primeramente, la locación santafesina de la pintura de Berni, ambientada entre viviendas geométricas, una torre de ladrillos y un edificio italianizante, se trasladó a la Plaza de Mayo.

Asimismo, el anonimato de la primera obra, no está en la segunda: en plano principal, aparece Sergio Bizzio, escritor y amigo de los dos artistas; detrás, la cineasta Albertina Carri; más allá, la abuela de Juliana; con una máscara de gato, tal como acostumbra a usar en reuniones sociales, Diego de Aduriz; también, la psicoanalista e hija de ambos; Rodolfo Fogwill; Marta Miujín; Francisco Garamona; Hoco Huoc; Eneas Capalbo; Sergio De Loof; Marcelo Pombo; Gastón Camarata; e incluso, el carpintero que construyó el marco de la obra.

«Bajo los flashes de las cámaras, Juliana y Manuel se mostraron emocionados. Con sus tres mega obras, no solo rememoraron a un grande la pintura argentina, sino que, al igual que éste, dieron voz a una denuncia contra la desigualdad, la exclusión y la pobreza…»

Finalmente, la mencionada Villa II, un tableau en forma de tondo, donde todas las formas marginales de la ciudad se condensan bajo el fuego de un cielo en llamas. La misma, presentada en la muestra Welcome, organizada en la sede neoyorkina de la galería Barro en 2023, se inspira en los barrios carenciados del Sur Global, incluyendo los de Buenos Aires, Dharavi y Río de Janeiro. Su imagen, un laberinto de nueve planos superpuestos en desnivel, trazados con la irracionalidad de la improvisación.

Bajo los flashes de las cámaras, Juliana y Manuel se mostraron emocionados. Con sus tres mega obras, no solo rememoraron a un grande la pintura argentina, sino que, al igual que éste, dieron voz a una denuncia contra la desigualdad, la exclusión y la pobreza.

*Mondongo. Manifestación. MALBA, sala 1, Av. Figueroa Alcorta 3415. Hasta el 23 de septiembre.