Tragos a la tarde (y al aire libre): bares aptos para el toque de queda en Buenos Aires / Ocho que van a ser tus aliados clave

Son locales cancheros que se adaptaron a los horarios diurnos de la pandemia y supieron redoblar (para bien) la apuesta/Esquinitas con estilo y sol de atardecer, un jardín «escondido» con vinilos y vino que es uno de los nuevos hits porteños y una coordenada top para tomar los mejores gin tonics de Recoleta/Además: una nueva terraza para los fans del spritz/¿Qué pedirte en cada uno?/Además: los testimonios (y recomendaciones) de sus dueños

Con sus seis locales, Pïba es uno de los referentes del street food con onda en Buenos Aires y La Plata

Tragos a la tarde (y al aire libre): bares aptos para el toque de queda en Buenos Aires/ Ocho que van a ser tus aliados clave. Por María Delfina Carmona.

¿Querés ir a tomar algo a la tarde y no sabés a dónde? Esta nota es para vos. Con las nuevas restricciones que nos guardan cuando cae el sol, salimos a buscar los spots que se ponen para disfrutar esas horitas post-oficina con trago en mano. En MALEVA encontramos 8 bares que se adaptaron a los horarios diurnos y redoblaron la apuesta. En nuestros elegidos hay esquinitas con muuuucha onda de Palermo, una bomba que combina pizza con Spritz, un experto en vino y picadita, y la coordenada top para degustar tragos de autor con gin. Estos son tus aliados clave para encontrar movida de la buena.

1) Invernadero: un codiciado oasis de tapas y gin tonics a los pies de la Biblioteca Nacional / Agüero 2502 – Recoleta 

Empezamos bien arriba. En plena Biblioteca Nacional, rodeado de libros y cultura, se instala Invernadero: un bar de ‘Gin & Tapas’. Ideal para ir a picar algo y darte un gustito con su gin artesanal tirado de la casa. ¿Nuestros tragos de autor preferidos? El clásico “Casa Tomada” (nótese la referencia a Cortázar, amamos) con pétalos de rosa y pepino y “Salvatore” con infusión de hibiscus, romero fresco y naranja deshidratada.

“El nombre lo dice todo: Invernadero es un oasis en el medio de la ciudad. Una mezcla entre el diseño, lo clásico, lo bueno”, nos sintetiza Lucas Roballo, uno de los creadores. “Su gin tonic ya viene elaborado en el barril y sale a través del proceso de la típica canilla de birra artesanal, tenemos seis canillas”, comentó. “La idea de basarnos en un gin sale de un boliche que teníamos nosotros (África): la mayoría del consumo era de gin tonic, vimos una veta por ese lado. Cuando encontramos el local en la Biblioteca Nacional se fue dando”, contó sobre el origen del bar en Recoleta. “La identidad del contexto era tan fuerte que merecía ser un lugar difícil de replicar, lleno de plantas, de naturaleza, en el medio de la ciudad, acompañado de diseño. El local lo buscó a Invernadero, era el lugar perfecto”, resume Lucas.

La propuesta gastronómica gira alrededor de las tapas: unos platitos chiquitos con sabores muy cuidados. Hay desde un ceviche, una tortilla o hasta unas mollejas. Y ojo con el montadito de hongos portobello y queso brie que es un mimo al paladar, nuestro elegido sí o sí.

Ponete pituco y reservá con anticipación porque sus mesitas al aire libre en pleno Recoleta son bastante codiciadas. Podés hacerlo hablándoles por Whatsapp al 11-2561-2502.

2) Spritzza: dieciseis tipos de spritz, unas señoras pizzas y una terraza esquinera bárbara para tostarse los cachetes / Thames 1699 – Palermo Viejo

Pizza y spritz, hablemos de buenas duplas. Esta coordenada de Palermo tiene la cuota justa de onda e innovación que buscamos a la hora de elegir a dónde ir. La posta para los que no se conforman con una birrería.

Es de los mismos creadores de Invernadero y claramente se ve cierta impronta en común. “Como grupo gastronómico apuntamos a que todos nuestros locales tengan una experiencia, un cuento propio. Sentimos que si o si esa experiencia tiene que estar”, cuenta Lucas Roballo. “Pensamos en el spritz, un trago super noble y clásico de hace muchos años. La gente piensa que tomarse un Spritz es tomarse un Aperol en su típico formato y lo que quisimos hacer fue reversionarlo para tomarlo de mil maneras distintas”, nos dijo y damos fe que es así: cambian la carta cada 4 meses y tienen 16 variedades distintas para degustar. Se puede tomar con torrontés, fernet, uvas maceradas, aceitunas, maracuyá, es cuestión de ir a probar. Su aperitivo, el Santino Stevani’s, es artesanal y la base de todos sus tragos. Cuenta con un proceso con varias etapas muy cuidadas: se macera durante 72 hs para luego fusionarlo con un almíbar con piel de naranjas amargas, dejándolo estacionar por 48 hs para asentar los sabores.

Y el maridaje perfecto para el spritz no podía ser otra cosa que la pizza. No hace falta aclarar que cocinan unas señoras zapis: ¡aunque vayas a la tardecita te recomendamos que las pruebes! La de burrata con pesto y berenjenas asadas es un mil. “Pensamos en la pizza que nos gustaría a nosotros: esa liviandad napolitana pero acompañada con una muzzarella bien argentina”, contó Lucas. Si querés picar algo nada más, hay una buena variedad de entradas. ¿Nuestro recomendado? Las empanadas de langostinos fritas con masa casera y salsa de jalapeños.

En este nuevo contexto, abren de miércoles a domingo de 12 a 19 hs. Están ubicados en Palermo (Thames al 1966) con unas mesitas rojas al sol ideales para tostarse los cachetes en estas tardes otoñales cada vez más frescas.

3) Doc Bar de Vinos: deck, jardincito, calle empedrada mágica y el placer de un montón de vinos en copa / Cabrera 4977 – Palermo Viejo

¿Y por qué no un vinito para cerrar con un moño la jornada laboral? Apagás la computadora, encarás Doc Bar de Vinos, te sentás en una mesa en el deck de la vereda o en jardincito interno, pedís una picada. Con esa fórmula nada puede salir mal.

Es un lugar descontracturado, un spot para sentirte cómodo. “No es un bar de vinos que te va a presentar una distancia, todo lo contrario. Es muy relajado”, sintetizó Lonza, uno de los socios. Otra llave es que podés probar todos los vinos antes de elegirlos y te sirven copas bastante abundantes. Hay 12 vinos por copa y los 12 están en barra. “Cuando venís a la barra te insistimos a que pruebes y que elijas el que más te gustó. Hay mucha variedad, todas cepas y bodegas diferentes, no nos casamos con uno solo”, cuenta Lonza. Tienen una selección de vinos para todos los paladares y a precio de cervecería. Lonza lo explica muy bien: “Es un lugar para volver seguido, no cuando cobrás”.

La carta es simple pero al punto y de calidad: las picadas y s´ándwiches son su fuerte. Data para los golosos: hay una degustación de 8 chocolates para maridar con un vinito a la tarde que vale la pena pedir.

Palermo es figurita repetida pero por algo será, hay mucha onda y rejunte de lugares trendy ocupados por los buscadores de movida. En este caso, la dirección exacta es Cabrera al 4977. Algo clave de esta coordenada es que justo está sobre una callecita empedrada llena de árboles y cuando empieza a atardecer, el sol entra de costado: una postal digna para fotito en Instagram. “Destaco más que nada la tranquilidad, el relaje que genera el espacio”, contó Lonza.

Por lo menos hasta el 21 de mayo que tengamos novedades en cuánto a las restricciones, , están abiertos de martes a domingo de 12 a 19 hs.

4) Pïba: pinchos (¡hasta de pulpo español!) y birra en locales trancas pero piolas / Boulevard Cervino 3833 – Palermo Zoo, y demás locales

La tendencia del street food pisa fuerte y Piba es uno de los grandes referentes en Buenos Aires. “Pinchos gourmet, cervezas premium, vinos seleccionados”, más claro echale agua. Eso es lo que se mantiene en las 7 sucursales de PIBÄ (datazo: también tienen una en Milán). En todas se arma linda movida pero nuestra preferida es la de Cerviño 3833 porque fue la primera de todas y siempre hay buena vibra en los que andan veredeando. Si estás buscando un lugar tranca pero piola para ir a tomar algo, es por acá.

En cuanto a la comida, Nando Lagos -uno de los dueños- nos lo resumió como una “propuesta gourmet al paso”. No caen en la típica hamburguesa de bar. La idea es poder probar algo de muy buen nivel en una mesa con sillas altas en plena vereda, “llevar un producto gourmet a un formato simple y descontracturado”, en palabras de Nando. Hay que probar sí o sí los pinchos de pulpo español con salsa romesco, los de langostinos con ananá y salsa spicy y los de bondiola con barbacoa; de todos esos no sabríamos cuál elegir. Dato para los veggies (y para los carnívoros también): el pincho de tofu es una bomba.

En estos tiempos que corren con restricciones y horarios limite que nos convierten en calabaza, estan abiertos de lunes a domingo de 12 a 19 hs. Podés chusmear las otras sedes en su Instagram: @pibabirrasypinchos.

5) Parque Bar: porque el verde – y en este caso hablamos de selva – es el nuevo lujo / Tragos de autor (como el Tayrona que te lo traen en un coco) y platos coloridos y sabrosos / Thames 1472 – Palermo Viejo

Parque Bar es ideal para cambiar de aire y llenarte la panorámica de verde. En el pulmón de este bar botánico encontrás un jardín con ambientación selvática para llevarte de viaje a algún lugar lejos de la Ciudad. La carta de tragos de autor se destaca por lo fotogénicos que son: cualquiera que te pidas amerita un story para Instagram. Lo ponés contra uno de sus murales llenos de plantas y ramas y tenés un fotón asegurado.

Todo el local está ambientado como si estuviésemos en un parque al aire libre. A la gente le encanta, sumado a nuestra creatividad con los tragos”, nos contó Felipe Zuluaga, el socio gerente. “El Jurassic Park, por ejemplo, viene en una cabeza de dinosaurio o el Parque Tayrona viene presentando en un coco”, detalló. Están abiertos ya hace cuatro años con un público muy fiel y desde hace poco cuentan con mesas en la vereda también: ¡incluyendo una palmera para replicar la decoración de adentro!

Los platos de su carta son super coloridos y sabrosos. Nuestro preferido son los tacos de falafel con hummus de garbanzo y remolacha asada y banaganoush.

Acá es clave reservar: podés hacerlo por Whatsapp hablando al 11-6942-1929. Queda sobre Thames al 1472.

5) Chuí: cocina a fuego, tardes de vinos y vinilos, en el jardín escondido del que todos están hablando / Loyola 1250 – Villa Crespo

Chuí es un jardín secreto a estrenar en Villa Crespo: ¡ya sabemos que va a ser de nuestros preferidos! Por afuera, un galpón que tal vez no te llame mucho la atención, pero por adentro es un oasis con mucho verde en el medio de la city. Con detallitos de otras épocas (porque solía ser un taller de herrero) y abundancia en plantas, Chuí se destaca como un lugar abierto con una cocina a fuego y productos nobles.

Datazo: de martes a viernes están haciendo una movida a las 16 con vinos y vinilos. “Las tardes de la semana estamos invitando a un personaje a que seleccione sus vinilos favoritos y lo comparta con nosotros; mientras nosotros recomendamos copas a precio promocional”, contó Hernán Buccino, uno de los creadores. “Es una propuesta simple para el final del día, para quedarse escuchando buena música hasta las 19 en nuestro jardín”, resumió.

Inauguró hace un mes y medio y está equipadísimo para adaptarse a las restricciones pandémicas. Abren de martes a domingo desde las 12 a las 19 y no toman reservas: ¡es por orden de llegada! Sobre Loyola 1250, en el corazón de Villa Crespo.

6) Desarmadero: todo tipo de cervezas tiradas, platos con onda y elaborados, en una esquina al sol, con murales fantásticos / Gorriti 4295 – Palermo Scalabrini

Si vas caminando por Palermo y te cruzás con altos murales de Martin Ron o Segatori es porque llegaste a Desarmadero Bar, ¡parada obligatoria en esta selección! Buscá una mesita en la esquina de Gorriti y Lavalleja y pedí la birra que más te guste, todas van a estar a la altura.

A la tarde tienen el privilegio de que justo les pegue el sol, así que el frío no es excusa: todo el setting está dado para aprovechar las horas de after-office. “Es una esquina muy particular, las dos son nuestras y están representadas por obras de arte muy grandes. En épocas de pre-pandemia era una esquina muy visitada por extranjeros en grupos de street art porque visualmente es muy lindo”, nos contó Harry Salvarrey, uno de los socios.

Tenés que completar la experiencia: la carta amerita degustación así que recomendamos ir con hambre. “Desarmadero es un bar medio particular porque si bien es un bar cervecero (con alta calidad de birras), también se puede comer muy bien. Hay variedad en la carta, muchísimo plato para compartir ”, cuenta Harry. Hay rabas, buñuelos, tequeños, mollejas, sándwiches, pero la creme de la creme son las empanadas.

“Desde la selección de birras hasta el cuidado de la comida, todo está hecho con mucho amor. La gente vuelve por el clima que hay”, resume Harry y damos fe que es así.

7) Local: una joyita llena de artistas y buena vibra en el cuore de Palermo / Gorriti 5045 – Palermo Viejo

Local es una carta que no falla nunca. Una joyita llena de artistas y buena vibra en el cuore de Palermo. Es una mezcla impecable de bar, cafetería, pizzería de masa madre, tattoo shop, showroom y escenario de recitales acústicos sorpresa. Así es, están hosteando cada tanto y casi sin aviso a artistas de alta talla al estilo de Catriel, así que quién te dice que te estás tomando una birrita 5 pm y en una de esas aparece tu banda de cabecera en la mesa de al lado para musicalizar el momento. Todos los días en Local pueden ser una sorpresa.

Si estabas buscando un mix entre oferta cultural y gastronómica, este es tu elegido. Es un punto de encuentro de artistas y gente que busca pasar un buen rato, y en ese menjunje divino surge la esencia de Local.

Dato: además de buena birra tienen un café riquísimo y cositas dulces para acompañar. Y si no, su vedette son las pizzas de masa madre.

Anotá: Gorriti 5045. Es el bar ondero del momento.

///

Fotos: son todas gentileza de los locales mencionados.