Seis restaurantes que son nuevas joyitas (con escenarios de película) en los pagos de Nordelta y Tigre

Unido, con una ubicación increíble frente a una laguna, podría ser definido como el «contra-obvio» de la gastronomía según asegura la autora de la nota

Seis restaurantes que son nuevas joyitas (con escenarios de película) en los pagos de Nordelta y Tigre. Por María Delfina Carmona.

Tigre y los alrededores de Nordelta están sembrados de restaurantes ideales para paladares negros que vale la pena ir a testear. La gastronomía de alta gama es un must para los vecinos de la zona y, en el último tiempo, son más y más los porteños que eligen subirse al auto y dirigirse hacia el norte para dar el presente en esta pasarela de rincones que combinan lo gourmet en escenarios de película en las afueras de la ciudad.

La Bahía de Nordelta – o “Nordelta Río”, como se hace llamar ahora- es el polo gastronómico más conocido de esos pagos. Las sucursales de cadenas o franquicias como Taco Box, Big Pons o Los Inmortales suelen llenarse todos los días, pero la crème de la crème del mundo foodie no se encuentra tan a simple vista. Sibaritas, presten atención a estos datos del bien: te contamos dónde encontrar la mejor comida de la zona y qué pedir.

1) Porco: «flora y fauna» en  la carta, una ubicación de postal, la inspiración en el arte y productos de su propia huerta / Agustín García 5345 – Rinc´ón de Milberg

Con una mirada sustentable y la naturaleza como gran protagonista, Porco sin duda es una oferta diferente al resto que hay en el mercado. “Porco es fresco, es música, es arte”, así lo define Geremías Bibbo, el chef. Mientras nos cuenta esto, una de las chicas del equipo de la cocina – al que define como un grupo de “artistas gastronómicos” – camina a la huerta con un tupper vacío; instantes después, vuelve llena de tomates frescos recién cosechados como para terminar de graficar las palabras de su compañero. Cada idea y concepto detrás de la esencia que describe se hace tangible en la experiencia de ir a comer ahí: la ambientación, los ingredientes, la carta, los sabores y la estética de los platos son el reflejo de esa identidad.

La carta cambia cada tres meses para basarla en ingredientes de estación y está divida en Flora & Fauna. Puede que el nombre y el logo del cerdo den una falsa imagen de parrilla cuando, en realidad, su fuerte se encuentra en la flora. En los platos hay caos, son explosivos, pero tienen una justa medida de equilibrio: hay un balance muy bien logrado entre lo salado, dulzón, amargo, picante y ácido. Tienen texturas, sabores resaltados y una presentación que amerita la foto. “Hacemos arte. Busco inspiración en lo cotidiano y no solo en lo gastronómico. Voy a museos a ver qué me llama la atención. Miro cuadros y busco colores, trazos y composiciones que me gusten y pienso cómo llevarlo a un plato”, cuenta Geremías. Después de esta instancia de inspiración, junto a Juan Ignacio Gatti, comienza el laboratorio de sabores para inaugurar la estación con una carta fresquita que acompañe. Destaca el trabajo del equipo de cocina, siempre buscando encontrarle una vuelta de rosca para seguir siendo distintos.

Este verano el producto estrella son los tomates y eso se nota en la carta; Tomatela, por ejemplo es un plato con este ingrediente asado, acompañado por guacamole italiano, alioli, conservas y focaccia. Las Vieiras gratinadas a la crema parmesana con chutney de ciruelas y reducción de jalapeños y el Tofu caramelizado en soja y semillas de sésamo acompañado de crema de zanahorias y zucchini son un 10/10 en todos los aspectos. Otra vedette de la carta son las pastas.

La estética del lugar tiene el sello de Bobby Rastalsky, un diseñador exponente del estilo industrial. Hay un mix de madera, vidrio, muebles retro y alfombras persas que genera un clima cálido y un buen contraste con todo lo verde del jardín de entrada. El terreno parece sacado de una postal: tienen su propia huerta, árboles y plantas con flores silvestres, todo lindero a un canal de río. Cuentan con nueve paneles solares para abastecer algunos sectores de la cocina y ya tienen en agenda cumplir su sueño: poder ser un restaurante que se apoye 100% en estas energías renovables.

¿Dónde encontrarlo? Está muy cerquita de la salida de Camino de los Remeros, sobre Agustín García al 5345, Rincón de Milberg. Dato importante: tiene estacionamiento propio.

2) Lima: un nikkei que ya da que hablar, su pulpo es una bomba (consejo: reserven en la terraza) / Euskal Herria Plaza – Laguna del Sol – Corredor Bancalari

Con apenas un año de estar abierto, Lima se ganó un lugar privilegiado entre los foodies de la zona. Pedro Gutierrez Vargas, el chef peruano creador del restaurante, afirma que apuestan a ser una experiencia gastronómica con todas las letras y confirmamos que es así. El restaurante fusión de cocina japonesa y peruana te recibe con muchas hojas verdes y un cartel de neón con la siguiente frase: “qué bonito el bailecito”, lo que solía decir el abuelo de los hermanos Garcia Calvo -dueños del espacio- cuando se iba de una fiesta. La ambientación, que de entrada predispone a pasarla bien, pasa a un segundo plano en el instante en que probás cualquiera de sus platos diseñados al estilo nikkei: automáticamente se te dibuja una sonrisa en la cara y no podés sacarle los ojos -ni los cubiertos- de encima a la comida. Cada bocado es mejor que el anterior.

La carta es variada y no está centrada en el salmón como ingrediente principal. De hecho, si tenemos que recomendar una sola cosa, todos los aplausos se los lleva el Pulpo Pachamanquero: un pulpo asado a las brasas con salsa acevichada, palta y papas rústicas de acompañamiento. El ingenioso mix de sabores y texturas tanto en los platos como en las piezas de sushi los eleva: es evidente que hay mucha dedicación detrás de cada ítem del menú. Un Pisco Sour o una cerveza cusqueña son los candidatos ideales para tomar y el podio del postre está peleado entre dos bombas: el típico Suspiro Limeño o el Volcán de Chocolate con centro de suspiro y crema americana on the side.

Lo encontrás en Euskal Herria Plaza, el centro comercial a cielo abierto en la entrada del barrio Laguna del Sol sobre el corredor Bancalari. Están abiertos todos los días -mediodía y noche-. Si llegás a ir una de estas noches de verano que se prestan con buena temperatura, te recomendamos reservar en la terraza.

3) Mailo: ¡qué vivan los fuegos! Un restaurante chill donde se come bien y se innova en platos perfectos para el paladar argentino / Av. Agustín M. García 8155 (justo detrás del Centro Comercial de Nordelta)

Mailo es un restaurante de fuegos y un bar de cocktails, ese es el concepto que dio vida a la propuesta. “Nuestro objetivo es lograr un oasis dentro de lo que es la oferta gastronómica de la zona, sobre todo en cuanto a la ambientación con mucho verde y madera”, cuenta Federico Mailo, uno de los dueños. La cocina se enfoca en horno de barro, parrilla y fuegos. Como norte persiguen la siguiente premisa: tener comida de nivel con un ambiente relajado. Se inspiraron en varios lugares de Uruguay – La Huella y La Susana, por ejemplo – y lograron que esa impronta esté presente en sus espacios. La terraza semicubierta y el jardincito con mesas de Mailo son el escenario perfecto para una noche de escape, se respira un clima descontracturado y acompañan detalles de calidad. “Nuestro logo es un fuego y una planta: si miras el lugar predomina el verde, la madera y la cocina a los fuegos vivos”, sintetiza Federico.

La carta es cortita y al pie. Se animan a servir los clásicos pero con una sólida vuelta de tuerca. ¿Ejemplos? Dos ofertas de milanesa: la Milanesa Popeye – de bife de chorizo, gratinada con espinaca a la crema- o la Milanesa al Burro – de bife de chorizo, con fideos de manteca de salvia y parmesano –. De todas formas, su caballito de batalla que conquista el cuore de cualquier persona de buen comer es su plato estrella: los Ñoquis Mailo de cabutia presentados en una calabaza con fondata de 3 quesos (azul, parmesano y gouda) con topping de pesto y almendras crocantes, un lujazo muy llenador. Y para hacerla bien y completa, es esencial pedirse el volcán de dulce de leche acompañado con helado de banana: de los más ricos que probé.

Es ATP para todas las situaciones: se puede ir en familia, se presta como escenario lindo para una noche con amigos y también es un spot muy elegido por parejas.

Queda justo detrás del Centro Comercial de Nordelta, sobre la Ruta 27 – Av. Agustín M. García 8155-, a medio minuto en auto de la Bahía.

4) Páru: para comer muy bien (anoten la «trilogía de ceviches») con una vista sensacional a la bahía (acá se respira disfrute) / Fans del sushi: este es su lugar / Av.Del Puerto 240 – Bahía de Nordelta

Desde hace 10 años Páru da el presente en la zona: en un principio se instalaron en Pacheco Golf; pero redoblaron la apuesta mudándose al corazón de la Bahía de Nordelta que, al entender de los dueños, es uno de los lugares más lindos de Buenos Aires. Así cambiaron el verde infinito de los campos de golf por una vista privilegiada del muelle y se superaron. Vieron una zona con mucho potencial y decidieron apostar por subir la vara gastronómica coronándose como uno de los preferidos de los vecinos.

No hay duda de que Páru ya estaba consagrado en la fusión de la cocina peruano -japonesa. Esta sede está a la altura con un plus en la location: se respira vacaciones, relajación, disfrute. “Lo que estamos buscando en Nordelta es crear una propuesta integral aprovechando el ambiente, la vista y una oferta gastronómica con muy buenas intenciones: sofisticada pero fácil de comer y con un servicio muy cuidado, relajado pero a la vez atento y amable” sintetiza Coqui Borelli, el dueño a cargo.

Las combinaciones de sabores en sus platos están detalladamente cuidadas, generando una sinergia de gustos que realzan a la perfección el ingrediente principal de cada uno. La carta muestra un abanico de opciones tentadoras pero te tiramos un par de postas que no podés dejar pasar: la Trilogía de Ceviches – Clásico, Nikkei y Yellow – para no dejar ninguno de lado y degustar el contraste de sabores frescos; el Picante de Mariscos -mariscos cocidos en ajíes peruanos, crema y crutones de mandioca; el Risotto Verde cocinado al cilantro con langostinos grillados al anticucho; y los Mariscos al Fuego, una mixtura de mariscos cocidos al fuego en manteca japonesa y jugo de lima que vienen servidos en una presentación alucinante. La barra de sushi tampoco se queda atrás: los rolls vienen en porciones de 10 piezas y si tenemos que decirte que te la juegues solo por uno, nos tiramos de palomita al Tropical (tempura de langostino, queso, mango por fuera y miel de maracuyá).

Cuando el cielo está despejado, habilitan las mesas de la vereda y terracita que mira en primera fila la Bahía; pero si llegás a ir un día con nubes que amenazan, reservá una mesa en el balcón techado del primer piso. La coordenada para el GPS es Av. del Puerto 240, Tigre. Abiertos de lunes a lunes, podés reservar llamando al 4871-4336.

5) Unido: una ubicación paradisíaca y un menú variado para todos los gustos / Av de los Lagos 685 – Nordelta

Unido podría ser definido como “el contra obvio de la gastronomía”: es un lugar distinto, con una propuesta sectorizada y variada, inspirada en grandes spots culinarios de Londres. Tienen una barra de sushi con rolls de muy buen nivel, pero al mismo tiempo también tienen su propia panadería y producción de pastelería para desayunar o tomar el té. Es una combinación muy cuidada y lograda. Su ambientación tiene una vibra que traslada mentalmente a cualquiera. Instalado literalmente a orillas de un lago artificial que espeja el color del cielo y ambientado en blanco, maderas claritas y mucha mucha luz, es uno de los imprescindibles de esta selección. Para vivir full la experiencia, recomendamos ir un mediodía y pedir mesa en la terraza de afuera: pequeños lujos en vida. Situado a metros de la entrada de Nordelta de Av. Bancalari, es la postal perfecta de esta gran ciudad-pueblo.

“Sabores, colores y texturas” es el núcleo de sus cartas separadas en día y noche. Proponen una experiencia relajada con un espíritu informal pero al mismo tiempo juegan con el contraste de una impronta sofisticada que los eleva. Su setting paradisíaco ya es razón suficiente para ir, pero redoblan esa apuesta con comida que está a la altura. El menú es variado -hay desde pizzas y pastas a sush i- y eso es un asset: no intentan competir con los lugares “obvios” de cocina nikkei, sino que apuntan a una propuesta integral y sectorizada con un abanico apto para toda la familia.

Los platos preferidos son la Tataki Salad (con salmón sellado, mix de brotes, palta, salsa oriental y sésamo) o el Risotto de Quinoa con queso parmesano, ají amarillo y langostinos; pero su fuerte podría ser una combineta más osada como la que proponen con los Sorrentinos de Asado, rellenos de asado braseado con cebolla morada, tomate, jengibre, verdeo, ají amarillo, salsa de ostras y soja, con crema de fondo de cocción. Si se me permite un lance demasiado personal, su flan de claras con confitura de naranja casera encabeza el ranking de mi lista de postres: hasta ahora no encontré nada dulce en ningún restaurante que le llegue a los talones a esa delicadeza de sabores.

Además, funciona como spot ideal para brunchear o ir a tomar el té. Abre de martes a domingo y la dirección es Avenida de los Lagos 685, Nordelta. Para hacer reservas hay que llamar al 4871-0014/4871-0615.

6) Sipan: alma peruana, plato coloridos, sabrosos y abundantes / Los cócteles son excelentes (para brindar con una panorámica estupenda de la bahía). / Dentro del hotel Wyndham – Bahía de Nordelta

Sipan cierra con moño esta selección. Ubicado en el Hotel Wyndham de Nordelta y con vista a la Bahía, es uno de los spots más elegidos por los paladares negros de la zona. La carta nikkei además está influenciada por la cocina criolla, chifa y arequipeña, con el protagonismo de los sabores peruanos en esta sede en particular. En el local de Palermo, por ejemplo, está más realzado lo japonés. Dato no menor: Sipan fue reconocido por el Gobierno de Perú como el mejor restaurante de gastronomía de este estilo fuera del país y pudimos comprobar esa distinción.

Las presentaciones de sus platos son impactantes. Coloridos y abundantes en sensaciones y sabores, cada plato que desfilan los mozos logra captar la atención. Se enorgullecen de la frescura de sus pescas y buscan que cada ítem del menú sea de excelente nivel. Predomina lo suave contrastado con una cantidad justa de crocante y acidez. ¿Lo recomendado? Un típico tiradito de salmón con miel de maracuyá y crocante de masa filo, el Tiracuyá de la casa o el Ceviche Clásico de la casa.

La barra de tragos también se destaca. El Sipan Coctel – almíbar de maracuyá, almibar de mango, jugo de pomelo rosado, licor de naranja y pisco – reúne los sabores ideales para maridar sus platos principales. Otros dos que se llevan los aplausos son el Playa Blanca -manzanilla, vino Chardonnay, vodka y jugo de lima- o, si preferís los tragos tirando a lo dulzón, el Miraflores -ron de coco, gin, jugo de lima, almíbar y pulpa de ananá-.

La coordenada exacta es Avenida del Puerto 240, están abiertos de lunes a domingo y se reserva llamando al 4871-9555. Pedí mesa afuera para disfrutar de la vista.

/// Fotos: son todas gentileza de los locales mencionados. Las fotos de Mailo son gentileza de Micaela Bianchi Vilche (@michubv)