INSTANTÁNEAS DE LA CENA ANUAL DE BIGBOX EN EL EMBLEMÁTICO HOTEL
Resultado de busqueda para: fotos
"EL TÉ ES COSA DE MUJERES Y EL CAFÉ DE HOMBRES": NICOLÁS ARTUSI
EL LOCUTOR REVELACIÓN DE LA FM METRO 95.1 ES TAMBIÉN UN EXPERTO SOMMELIER DE CAFÉ. DE ESO HABLÓ CON MALEVA Y SUS RESPUESTAS FUERON UNA CLASE MAGISTRAL SOBRE LA INFUSIÓN
"ME QUIEREN PORQUE HAGO QUE SALGAN LINDOS" ENTREVISTA A MICHIGAN RABBIT
Tequila, el Faena, Isabel y varios otros points ineludibles de la noche porteña lo buscan para que les ponga su sello. La gente quiere que su cámara la apunte. El misterioso fotógrafo de las fiestas top
"LA MÚSICA, LA MADERA Y LA NATURALEZA SIGUEN SIENDO UN MISTERIO" ALEX LEIBIUSKY, EL LUTHIER DE FOA
POR PRIMERA VEZ CASA FOA CUENTA CON UN ESPACIO DEDICADO A UN HACEDOR DE INSTRUMENTOS. CONOCELO.
VIDRIERAS: BYE BYE LUGAR COMÚN
FILOSOFÍAS RUPTURISTAS, ARTE Y DISEÑO SE IMPONEN EN LOS METROS CUADRADOS DONDE SE LUCE LA MODA. MALEVA HABLÓ CON LOS CREATIVOS QUE HICIERON LOS MEJORES ESCAPARATES PORTEÑOS. POR SOFÍA ALMIROTY
Estuve en Río hace unos días y me quedaría a vivir ahí. Tremenda ciudad.
Estoy por encarar un negocio, para abrir un bar que va a dar que hablar, en Palermo, aunque por el momento los detalles los dejo en misterio. Elegí Río para renovar energías, acelerar la creatividad y mirar un poco lo que está pasando en la noche de esa ciudad. Me llamó la atención que pegó mucho la onda newyorkina de lugares chiquitos, para poca gente, súper sofisticados, con productos de buenísima calidad. Capítulo aparte son las mujeres. Lindas, coquetas y cultas. Lo que sí, la noche de Río – a nivel más boliche – no es tan buena, nada que ver con la de San Pablo.
ALMAS QUE VAGAN EN LA RECOLETA
Javier Sinay, autor del premiado libro Sangre Joven y uno de los más reconocidos periodistas de la joven guardia, escribió para Maleva una crónica sobre los fantasmas que asolan al elegante barrio. Primera entrega.
Alteré la matrix de Facebook
Estar frente al espejo de chica implicaba no abrir la puerta del baño por horas. Los peinados también ayudaban a que mi hermana no pudiera entrar a bañarse: brotada de rulos, me gustaba creer que esos bucles eran la recompensa divina por pensar rebuscadas y preciosas ideas. “Que las demás se planchen el pelo”, decía al sacudir la cabeza. Y con los años me encontré con espejos más complejos donde perderme. Hoy paso más horas en mi perfil de FB que supervisando mis rulos.
Métro, Boulot, Dodo (y como buscar color en Buenos Aires)
En estas últimas semanas, me refugié en Paul Auster para buscar mis azules y violetas en las páginas de la “La trilogía de Nueva York”. Luego de leer su Brooklyn Follies y enamorarme de la película Smoke, espero terminar el libro con suspiros o, al menos, un nudo en la garganta. De vez en cuando, encuentro mis verdes y naranjas en los macarrones de limón y frambuesa que venden en una casa de té a la vuelta de mi casa. Esos casi alfajores, crocantes por fuera y blandos por dentro, son monedas arrojadas desde el cielo para premiar la gracia humana.
El tabú de la frivolidad
Es viernes y estoy en un evento lleno de humo, pero el olor a Halloween de un grupo de hombres con tiradores me llega igual: debe ser calculado, debe ser un perfume para prevalecer. Hay una banda que toca en el escenario, la distancia necesaria para admirar. Un chico con jopo enrulado me dice qué hermosos zapatos mandarina, devolviéndome el color con precisión frutal en el medio de esa oscuridad, qué lindo pelo, qué linda pollera. Lo celebro con grititos de emoción.