Música por favor: estos son los cinco ciclos y festivales (en locaciones sensacionales) que tenés que anotarte

En terrazas, casas y hasta en museos de arte/Íntimos o más multitudinarios/En Buenos Aires (y también en la tranquilidad de Pilar)/ Uno en formato trotamundos, otro que busca revivir el espíritu de campamento ¡Pero en Libertador y Callao!/¿Cuál es el espíritu de cada uno? ¿Cómo conseguir entradas?/Además: la faceta gastro.

En primavera y verano, los recitales de Nómade en terrazas son lo máximo. 

Música por favor: estos son los cinco ciclos y festivales (en locaciones sensacionales) que tenés que anotarte. Por Azul Zorraquin. Foto destacada: @delfumolina para Nómade.

Música por favor. Es primavera y salir a tomar una copa y escuchar artistas en vivo es una delicia. MALEVA indagó en los mejores ciclos y recopiló a los mejores; uno en formato trotamundos, otro que busca revivir el espíritu de campamento, entre otros. Algunos de ellos priorizan a artistas emergentes, otros consagrados. Hay formatos para todos los gustos. Te contamos cuáles son los imperdibles. 

1) Nómade: una conexión íntima con la música en locaciones mágicas.

Así como su nombre lo indica, Nómade no tiene techo; su esencia es llevar la música hacia distintos lugares. Así, el ciclo varía su locación show tras show, y tampoco la revela sino hasta último momento. Esto le agrega un condimento de magia y cierta exclusividad al evento. «El espíritu o lo que pregona Nómade es poder disfrutar de la música en estado natural, sin aditivos, ni extracciones. La idea es desconectarse de lo de afuera para poder conectar con uno y con la música», le explica a MALEVA Jerónimo Saravia, el co-fundador de Nómade.

Con ese criterio, el ciclo es amorfo y se puede amoldar a cualquier locación y estación; en verano explota en las terrazas más cool de Buenos Aires, y en invierno en espacios más resguardados. «Una de las locaciones más espectaculares por las que pasamos, fue el museo de Xul Solar y una fábrica textil abandonada”, recuerda Jero. Esa cuota de misterio le da cierta magia a Nómade, un trotamundos imparable. 

La idea central, es, en síntesis, conectar íntimamente con la música. «A veces vas a ver bandas y la gente está hablando, haciendo ruido, y poca gente presta atención», explica Jero, «en Nómade la gente está conectada, vibrando con la música». Como si fuese una especie de cápsula temporal, en un ambiente cálido e inmersivo. En los eventos de Nómade se puede tomar cerveza, vino, o agua y cada uno se puede llevar snacks o comida, siempre y cuando se coma en los intervalos y sea algo simple. 

Las próximas funciones son el 16.10 en una «terraza en Puerto Madero», y una en un museo de San Telmo, el 22.10. Las entradas se sacan vía Eventbrite.

 

2) Fardo: un festival generacional y un bello delirio musical en el entorno chill de Pilar.

Este imperdible, es un festival boutique y ciclo de música, ubicado en Pilar. «La onda de Fardo es reunir en un mismo festival, a todas las bandas de una generación de música que viene empujando fuerte, y además, no hacerlo en Capital sino en las afueras, en un lugar más tranquilo», explica Cristián Helbling, el promotor de este delirio. En sus inicios, hacía shows en la casa; cuenta que llegó a destrozarle el jardín al padre y que éste, ¡lo echó!

Siguió su estrella y trabajó muy duro para reclutar un line up de lujo en 2019, que culminaba con El Mató Un Policía Motorizado en el escenario; «me costó tres años convencer al mánager», recuerda. Respecto a la programación, explica que es todo un arte; «cómo hacer la mezcla justa de bandas en un cartel, parece simple pero cuesta y es el secreto para programar». La esencia de Fardo, a su vez, es la de festival «boutique», con pocas bandas, pero dándole importancia a todas, y no poner ninguna de «relleno». 

Si bien en 2020 tuvieron que reprogramar varias veces un fechón con Babasónicos, durante la segunda mitad del 2021, ofrecen un ciclo de fechas codiciadas, con el objetivo de alimentar la cultura pilarense. El 15.10 toca Axel Fiks, el 16.10 los Bandalos Chinos, y más adelante Silvestre y la Naranja, Clara Cava y Santiago Motorizado, entre otros. Fardo es un programón, y la nueva sede, el Club Cultural «Piantao», explota. Las entradas se consiguen a través de Passline. 

 

3) Camping: un «campamento» en Libertador y Callao que permite una cercanía única con los músicos / Dato: su toque gastro la rompe. 

Históricamente, el leitmotiv de este ciclo siempre fue el de juntarse con amigos y revivir el espíritu de «campamento». Hoy, uno de sus destacados es la cercanía que se tiene con el artista; «tenés la posibilidad de ver al músico en un espacio íntimo, y no a miles de metros como en los recitales grandes. Encima, se ve el atardecer o la salida de la luna, es mágico», explica Maru Frohmann, productora del show. Además, te podés tomar una rica copa de vino, sentís que estás de viaje, ¡y estás en Libertador y Callao! Es una experiencia 360 grados, con una curaduría con foco emergente. “Siempre estamos atentos a quienes están por despegar”, explica Frohmann. 

La gastronomía, a cargo del Grupo Fermento, los creadores del delicioso Cuadra Madre, se resume en una carta con tabulé, tapa de asado, choripanes y tacos de pollo, entre otras delicias.

Los tickets se consiguen vía campingcamping.onuniverse.com, y los fechones que se vienen son: Nicolás de Sanctis y Chechi de Marcos el 17 de octubre, Lupe el 21, Todo aparenta normal el 22, y Barco el 23, entre muchas otras. (Si bien ahora tienen capacidad para 300-400 personas, están en proceso de habilitaciones nuevas para un futuro).

 

4) CC Konex: un clásico que nunca pasa de moda. 

El Konex es un clásico que nunca pasa de moda; es un Centro Cultural que se hace llamar “Ciudad”, y desembarcó en el Abasto hace más de 30 años. Además de música, este espacio icónico expone todo tipo de experiencias artísticas, como de teatro y danza. Musicalmente, en 2021, se las vino con un ciclo musical de artistas emergentes populares que pisan fuerte. El 14.10 toca Julieta Laso y el 15.10 Isla de Caras, Clara Cava el 23, y Celli el 28, entre muchos otros. A fin de mes, las chicas de Fémina prometen conquistar corazones.

Para tomar, hay cerveza, fernet, vino en lata, café y gaseosas y para comer, por el protocolo sanitario, por el momento hay sándwiches envasados. Los eventos que son en el patio se reprograman por lluvia, y los que son en sala, no. A partir de esta semana, ¡Ya no hay modalidad de burbujas! Todas las entradas se consiguen en entradas.cckonex.org

 

5) Hipódromo de Palermo: una sede al aire libre que es un espectáculo, músicos consagrados y un circuito foodie.

Lo más impactante de este venue es el paisaje y la cantidad de personas que permite; es lo más parecido a un recital pre-pandémico, con una capacidad de cinco mil personas, aproximadamente. Todos los artistas que tocan en el Hipódromo, a diferencia de los otros ciclos, son consagrados, “incluso habrá sorpresas internacionales próximamente”, comenta More López Blanco, socia de la productora B17, que tiene el predio, “pero todavía no podemos adelantar nada”. Además, agrega que “la idea del show es que la gente se sienta en el living de su casa, tomando, comiendo y disfrutando de su artista preferido”. 

Como oferta gastronómica, hay varios foodtrucks, algunos de comida gourmet y otros más tipo “fast food”. “Shappa”, uno de ellos, ofrece una gran variedad de hamburguesas caseras, panchos, nachos con cheddar y sándwiches vegetarianos. “El Loco Montenegro”, participante de Masterchef, también tiene su propio menú, que incluye falafels y tacos, entre otras opciones. Sin embargo, “las papas fritas cono y los pochoclos son un boom, la vedette del hipódromo”, cuenta Morena. 

Antes de llegar al escenario hay un túnel de luces mágicas, distintas lagunas, y un predio inmenso para bailar y desconectar. Los próximos shows son “Detox Tour” de la diva Natalie Pérez, y el 11 de diciembre la rompen los Bandalos Chinos. Las entradas se compran a través de passline.com, y los eventos se suspenden por lluvia.

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Fotos: son todas gentileza de los ciclos mencionados.