Maleva en Singapur: desde bares secretos hasta rooftops sublimes / Seis imperdibles fuera del circuito obvio

¿Dónde pasarla muy bien en una de las ciudades más futuristas del planeta? Desde el bar rockero donde Bob Dylan celebró su cumple hasta una terraza en un piso 53 donde hay djs y mucha movida/Además: el muy flashero – e instagrameable – museo de ciencia

Cata Cavallo, cronista malevense, y la loquísima cascada artificial del mejor aeropuerto del mundo 

 

Maleva en Singapur: desde bares secretos hasta rooftops sublimes / Seis imperdibles fuera del circuito obvio. Por Catalina Cavallo (desde Singapur)

Hace unos meses viajé por el sudeste asiático y Singapur fue una parada obligatoria.Había leído en algún lado que en el que es el mejor aeropuerto del mundo, “Changai”, habían inaugurado en abril de éste mismo año una cascada interna (real), y tenía que verla con mis propios ojos. Con carry on en mano, bajé del avión y me tomé el tren a la Terminal 3, la tan proclamada “Jewel”, con su nueva cascada “Rain Vortex” esperándome.
No les miento si les digo que una vez dentro de ese edificio circular de vidrio y acero, con la caída de agua de 40 metros de altura (con sistema de bombeo, claro) y los trenes futuristas cruzando en medio de un universo selvático, me sentí en el mundo de los Supersónicos. Algo tan espectacular e imponente que deleita todos los sentidos. Por lo pronto, mi primera parada ya estaba asegurada. Había llegado al futuro.
Cinco días en la ciudad me alcanzaban para visitar los puntos y barrios turísticos de base (¿Ya leyeron sobre nuestro anterior viaje a Singapur?), pero también para conocer esos lugares más locales y “ocultos” que las páginas de Internet no me ofrecían.
Acá van.

1) “OPERATION DAGGER»: UN SPEAKEASY QUE ES UN MARAVILLOSO «LABORATORIO» DE MIXOLOGÍA 


Un speakeasy en pleno centro de la ciudad que, mediante una señal dibujada en una puerta negra sobre la calle Ann Siang Hill, te lleva a un laboratorio subterráneo con mixólogos (bartenders), rodeados de instrumentos como tubos de ensayo, pipetas, mecheros, vasos de precipitados, embudos y más. La barra con botellas sin etiquetas se transforman en cócteles de alto nivel: “Hot and cold”, “The Egg”, y “The High Ball”, entre otros, combinan sabores, texturas y colores que antes seguramente no experimentaron. Plagado de bombillas (acá está la foto para Instagram) y un estilo elegante y canchero a la vez, terminan de asegurar una salida exitosa de jueves o viernes por la noche.

2) “CRAZY ELEPHANT»: UN TEMPLO DEL ROCK Y DEL BLUES (ACÁ BOB DYLAN FESTEJÓ SU CUMPLE) 

Si te gusta el rock clásico y el blues, recomiendo este bar encarecidamente.
Con ya 25 años en funcionamiento, ubicado al lado del río en la zona de Clarke Quay, “Crazy Elephant” se destaca en la agenda nocturna para los que quieran escuchar buena música y tomar buena cerveza. Jimi Hendrix, Eric Clapton, los Stones, ELP, Pink Floyd… Bandas tributo de alto vuelo deslumbran la agenda de todas las semanas. Con una estética rockera muy particular, el bar ofrece también una mesa de pool y permite a sus clientes que dejen su huella con marcadores y liquid papers donde quieran –en las mesas, techo, bancos, paredes–. Un must para ir cualquier día de la semana.
Dato: Bob Dylan festejó uno de sus cumpleaños ahí, (y a mí me gustó tanto que fui dos noches).

3) “LEVEL UP»: UN SPEAKEASY REPLETO DE JUEGOS (¡INCLUSO DAYTONAS!) Y GRAFFITIS QUE SON UN FLASH


Un speakeasy super animado en el piso tres de un edificio de River Valley, rodeado de grafitis y luces de neón, ofrece un espacio desestructurado con juegos de arcade de los años 80 y 90: maquinitas, infaltables daytonas, beer pong, pool, metegol de fútbol 24 (increíble), bandas y DJ en vivo. Además del sistema de fichas, la carta de tragos y la de tapeo no pasan desapercibidas. Un buen espacio al estilo after office para un público más jóven de entre 21 a 30 años.

4) “CRYSTAL UNIVERSE»: UN ESPACIO DE CIENCIA INTERACTIVO ¡Y MUY DIGNO PARA INSTAGRAM!


Una obra de arte combinada con la ciencia, dentro del Art Science Museum, que usa una acumulación de 170.000 puntos de luces led tridimensionales para crear un cuerpo escultural: el universo. Sí, un flash. El espacio se controla digitalmente y cambia según la interactividad del espectador, ya que esta invitado a entrar y caminar dentro de la instalación. Los movimientos de las personas provocan cambios constantes, y de ésta manera, mediante el juego y manipulación espacio-temporal, se crea la ilusión de estrellas que se mueven en el espacio. Otro spot digno para Instagram.

5) “CE LA VIE»: UN ROOFTOP MUY TOP Y MOVIDO (EN EL EDIFICIO MÁS CARO DEL MUNDO) EN UN PISO 57

En el piso 57 del edificio más caro del mundo, el skybar “Ce La Vie” es definitivamente un gran plan. Pagar la entrada directa al bar desde la planta baja te cubre la vista y cargo para consumir lo que quieras de la carta. Una cerveza helada desde allá arriba te aseguro que nunca fue tan rica. ¡Podés darte el gusto! Si tenes suerte enganchás un buen DJ y se pone movido. Recomiendo ir por la tarde para picar y tomar algo. Los atardeceres son imperdibles.

6) “TWG TEA SALON AND BOUTIQUE»: PARA LOS AMANTES DE LAS COSAS RICAS 


Para los amantes del té, café, macarons, scons, y cosas ricas: TWG se debe incluir en el itinerario. Si bien hay varios ubicados por toda la ciudad, la mejor instalación se encuentra dentro del Marina Bay Sands, siendo un retiro relajante inmerso en el shopping más concurrido de Singapur (eso sí, visitarlo un día de semana). Frente a una infinita selección de tés, lo mejor a la hora de ordenar, es dejarse sorprender por las recomendaciones del lugar. Una cajita elegante de TWG es definitivamente un buen regalo para hacer.

BONUS TRACK: DATO PARA HOSPEDARSE: STUDIO M HOTEL 


Después de una exhaustiva búsqueda por encontrar un hospedaje con buena relación precio-calidad que tenga buena vista a la ciudad (porque Singapur puede resultar realmente caro), encontré un hotel con mucha onda: Studio M Hotel. Super cómodo, funcional, cool, relativamente económico, y con una ubicación estratégica. Recomendado.

Fotos: Cata Cavallo y gentileza lugares mencionados, Unplash