Lucy in the Sky y toda la mismísima belleza de Barcelona

unnamed (1)
Elegante, natural y cool: Lucía Palmer, Lucy in the Sky, la ganadora del concurso

 
Es viernes, abro los ojos antes que Febo y respiro profundo – un día largo y húmedo.  Un café y una banana: la somniolencia me lleva a lugares remotos de gramática griega en las montañas de Catalunya.  Mi viernes, como un haiku, tres versos y una lección de vida.  Un sutil campaneo que abre a un Céfiro otoñal.
Tiré las llaves sobre la cama y me predispuse a prepararme un Earl Grey con pétalos de rosa que me traje a Barcelona de mi visita a Buenos Aires.  Una tarde perfecta y en silencio, recito en voz alta las letras del alfabeto griego y escribo alguna que otra cosa en este sistema de antaño.  Inmersa en el S. VII a.C. el celular: una, dos, tres, cuatro veces.  Lo busco – no sé si alguna vez les pasó de dejar el celular entre la cama que no hicieron porque se levantaron a las seis de la mañana y no les podría importar menos y cuando suena el celular, se arrepienten – bueno, lo encuentro.
Valentina (que estaba haciendo de estilista para nuestra amiga Lucía Palmer) me dice, “YA, vente YA mismo, antes de las 19:30hs” – miro el reloj y le aclaro que ya son las 19:30hs a lo que me contesta que no importa, que me apure, que venga YA.  Podía entrar al Barcelona Fashion Days, un concurso que permitía a la modelo ganadora entrar en el Roma Fashion Week 2015 el próximo 14 de octubre en la Piazza Cairoli 6, Roma.  Nunca en mi vida me vestí tan rápido, me puse lo primero que encontré: un vestido de pana negro, corto y de mangas largas de Juana de Arco.  Llegué al hotel donde se celebraba el concurso y entré con la cabeza en alto y un caminar ligero como “pancho por su casa.”  Una señora se sentó al lado mío y me preguntó si era invitada de alguien, la miré y le dije que sí y que justamente tenía que atender una llamada de Lucía Palmer, la modelo.
Un señor de barba que parecía una especie de vikingo de la moda de elite me miró mientras aplaudía a alguna de las modelos que caminaban por la pasarela.  Y así, como quien no quiere la cosa, entré al camerín: algo así como un desfile en off de mujeres semidesnudas, brillantemente maquilladas y peinadas que parecían muñecas rusas (valga la aclaración que la mayoría de las modelos eran, justamente, rusas, pero incluso las que no).
Muchas veían la cámara y posaban, daban esas miradas un tanto agresivas y de seguridad sobrenatural; me pareció bien, es decir, están ahí para llevarse la pasarela, ¿no?  Ya eran las 21hs cuando había saludado a la mayoría de los concursantes y la vorágine de cambios de vestidos había llegado a una velocidad impensable por el mundo griego.  Pensé que quizás Ovidio estaba retorciéndose en algún lugar del mundo perdiéndose semejante display de musas.
A eso de las 22:30hs comenzaron a anunciar los premios: en ruso.
Valentina y yo nos miramos y nos encogimos de hombros.
De pronto entendemos algo como Lucía Palmer y salta una lluvia de pétalos de algún lado.
Lucy in the Sky,
Ganó el concurso.  Se va a Roma y ahora la entrevistan en Radio RKB
Y como para no; una mujer hecha y derecha, fina, elegante, natural, cool, mallorquina de corazón, hija de españoles y catalanes, Lucy está llena de gracia.
Quizás, se me ocurre, que es la mismísima Barcelona de las cartas.
12045561_10154685754983532_2706090909099372278_o
12120171_10154685755563532_4142081249889968160_o
12138620_10154685758418532_7999801016895979506_o
unnamed (2)
unnamed