Les voy a contar mis aventuras desde New York, la ciudad que nunca duerme (y rara vez me deja dormir bien)

 

 
Y acá estamos, en Nueva York hace dos años y medio
Por Conz Preti
Hola, yo soy Conz. Mi nombre completo es María Constanza pero la realidad es que si me llaman por cualquiera de esos dos nombres no me doy por enterada. Nací en Buenos Aires pero a los cuatro años me embarque en mi primer mudanza – junto a mis padres, claro – cosa que me iba a cambiar la vida para siempre. Nunca viví mas de 8 años en un mismo país. De chiquita culpaba a mis padres por no tener amigas ‘de toda la vida’, pero ahora de más grande y con mucha mas perspectiva del mundo estoy eternamente agradecida de haberme criado de valija en valija. Hice la primaria en Colombia, el secundario en Brasil y la universidad en Argentina.Tanto rebote de lado a lado, empezar de cero, conocer nuevas culturas, aprender nuevos idiomas, me despertó un miedo terrible a quedarme quieta. Es asi como llegué a donde estoy hoy: Nueva York.
A los 17 años me mudé sola a Buenos Aires para estudiar en la universidad. Hacia 13 años que me había ido de mi país y me pareció lógico volver para conocer mejor de dónde era y tener una relación más cercana con mi familia. Los años pasaron volando y me encontré – casualmente 8 años más tarde – trabajando en una agencia de publicidad feliz de la vida. Por lo menos eso creía yo. Mi novio de ese momento consiguió trabajo en Miami y me avisó que se iba. Él aterrorizado de irse por primera vez del país, yo ansiosa por la gran experiencia que él iba a vivir. “¡Me voy con vos!” le dije convencidísima. Me miró con cara de “estás loca?” y se fue sin mirar para atrás.
Y entonces se despertó el bichito. Me di cuenta que necesitaba un cambio mas allá de un corte de pelo, cambio de trabajo o vacaciones extendidas. Decidí cambiar de carrera y para eso qué mejor excusa que hacer un posgrado afuera. Inconscientemente apliqué a la mejor universidad de periodismo del mundo y antes que tuviera tiempo de procesar lo que había hecho tenia un mail de aceptación en mi bandeja de entrada del mail.
Habían pasado 8 años desde mi llegada a Buenos Aires y yo estaba en un avión con destino a Nueva York. Y acá estamos hace dos años y medio. No tengo idea cual será mi próximo destino. Mientras tanto les contare mis aventuras desde la ciudad que nunca duerme, y que rara vez me deja dormir bien.