Es tendencia: esquinas cool que copan Capital/ 6 coordenadas estéticas, llamativas y con propuestas gastronómicas originales.

Duca Caffé llama la atención de los caminantes palermitanos hace ya varios años, en la esquina del pasaje Russel.

Es tendencia: esquinas cool que copan Capital/ 6 coordenadas estéticas, llamativas y con propuestas gastronómicas originales. Por Candelaria Penido.

Colores llamativos, identidad propia, mesitas en la vereda, buena onda, armonía y dedicación son algunas de las palabras que encuentro para describir estos spots que enamoran. Esquinas con locales pequeños, en su mayoría sin espacio dentro para sentarse más que una gran barra que en algunos casos funciona a su vez de mostrador; música suave y sonrisas por todos lados. Tanto en sus vendedores — suelen ser los dueños apasionados con sus proyectos —, como en los consumidores; fanáticos fieles o caminantes del barrio que se vieron atraídos por la estética de los locales y se animaron a probar sus propuestas únicas. 

Las cartas son acotadas, van al grano: “no pretendemos ser más de lo que somos”, nos decía Wilson, uno de los socios de C.A.N.C.H.A, una esquina dedicada a la pizza en el barrio de Villa Crespo. Lema que se parece a la forma en que Lucia Bulacio, una de las dueñas de Vereda Adentro, describe su última aventura: barcito de vinos naturales en una esquina de Núñez “somos lo que somos, no intentamos otra cosa.”

Integrar la calle, sus movimientos, su luz, su naturaleza y su gente, es la máxima de estas propuestas que no temen innovar en la gastronomía porteña con vinos naturales, cafés de especialidad, cocina mexicana, cócteles frozen y pizzas de autor.

1) Vereda adentro: el primer bar de vinos naturales / 11 de septiembre 3201 – Núñez.

Una vereda de baldosas blancas, plantas colgantes, mesitas pequeñas intervenidas por artistas locales, La Final de Bandalos Chinos sonando de fondo y muchas copas de vino. Esa es la primera postal que un transeúnte que pasa por la esquina de 11 de septiembre y Campos Salles tiene de Vereda Adentro, el primer bar de vinos naturales del país.

Pero ¿qué son estos vinos? “Son vinos que son y no intentan. Son una fuente de alimento y energía. Son la magia que nos regala la vid. Resumiendo: son vinos en donde no se interviene en sus procesos sino que se rigen por la naturaleza, ni tienen agregados químicos”, nos contó Lucia Bulacio, pionera en este mundo. En boca, son vinos más salvajes, distintos, que sorprenden. 

La experiencia que propone este spot que abrió sus puertas hace poco más de un mes, es animarse a probar. Al llegar, Lu me preguntó que vino suelo tomar, le contesté que me gustan todos, menos los blancos. ¿Qué me ofreció? Vino blanco. “Lo interesante es la sorpresa. Solemos dar a probar a nuestro público cosas que ellos no suelen consumir. Hasta ha venido gente que le interesó el barcito al pasar pero que no toma vino. Y les contamos de este universo y estos productos y al animarse a dar un primer trago, todo cambia”, nos confiaba Pame Godoy, otra de las dueñas. 

Vereda adentro es una invitación a pasar un buen rato, a aprender, a adentrarse en esta filosofía del cuidado por las que sus dueñas bogan y dejarse seducir por nuevos sabores. 

2) Barragán: menú brunchero mexicano “all day long”/ Nicasio Oroño 1195 – Caballito.

Boleros, mesitas azules, materiales rústicos y un mostrador de panadería que sí o sí llama la atención desde la vereda. Barragán es una propuesta que entra por todos los sentidos. Este pequeño local permite que disfrutes de sus innovadoras combinaciones en un ambiente armonioso. 

“Queríamos aportar algo nuevo a la tendencia de café de especialidad y se nos ocurrió ensamblarlo con la comida mexicana, acompañado de toda una experiencia gastronómica, arquitectónica y hasta musical. Queremos brindar al público, de alguna manera, un pedacito de México en el barrio de Caballito”, nos contó Agustina Lanteri, una de las fundadoras. 

El viaje gastronómico, que en un principio solía asustar a los vecinos del barrio, logró crear un público habitué que ahora añora su Flat White de las mañanas acompañado del Dúo de aguacate y maíz: cremita de palta y maíz dulce, dukkah, pickles de cebolla morada y hierbas frescas sobre un tostón de maíz morado. 

3) C.A.N.C.H.A: club social y gastronómico de pizza y pan / Loyola 902 – Villa Crespo.

Amigable, relajado y con identidad propia, así es C.A.N.C.H.A., spot imperdible para los amantes de la pizza de masa madre con combinaciones interesantes y vinitos amables para maridar. 

“Queríamos hacer con lo que había y teníamos, la mejor pizza posible —nos contó Wilson. LA pregunta ¿lo consiguieron?—. Creo que la vereda llena de gente habla por sí sola.”

Un local sin pretensiones, donde el horno a leña ocupa casi todo el espacio dentro, un portón amarillo y una línea pintada de lila en la pared blanca, mesitas y bancos en la vereda hechos con cajones de bebidas, son su marca registrada. Así como la pizza de cuatro quesos. 

La calidad rige como bastión la producción. El stock es limitado, por día salen 120 bollos, ya que su preparación tiene todo un cuidado: la harina es orgánica y las frutas y verduras agroecológicas de pequeños productores. Las masas las trabajan y se las dejan fermentando naturalmente, sin agregados, por 48 horas. 

Recomendación de su pizzero: ir al local los lunes que se arma una linda movida y pedir la pizza de stracciatella con lima, combinada con algún vinito. “Ahí tenés un felices para siempre.”

4) Duca caffé: colores eclécticos y una terraza que enamora/ Thames 1759 – Palermo Viejo. 

Es imposible pasar por la esquina de Thames y el Pasaje Rusell y no destense, aunque sea a mirar, este local. Sus paredes azules combinadas con el rosa pastel de las sillitas de hierro y algunos detalles, cautiva. Así también su pequeña terraza, con una barra hacia el vacío de la esquina. 

Es imposible, si caminás de su lado de la calle, no parar y probar su café, ya que el aroma a sus granos recién molidos te acompaña hasta mitad de cuadra. Y si te tentás y mirás dentro, su mostrador repleto de delicias pasteleras te obliga a detener tu andar. 

Las estrellas del menú: cualquier café—todos son exquisitos— y la croissant de frutilla con crema pastelera. La novedad: piña colada con leche de coco. Todo “fatto in casa, fatto con amore”, aseguran.

5) Frosé: la coordenada veraniega que ofrece una novedad, los frozen drinks / Esquina Nicaragua y Armenia – Palermo Viejo. 

Ideal para los días de calor excesivo que nos tocaron a los que nos quedamos en la ciudad de la furia durante el verano, este local viene a innovar la forma de refrescarnos con sus cócteles frozen. De origen estadounidense, Dan Goldman, introdujo en su esquina palermitana el concepto de frosé, propiamente dicho “una bebida hecha a base de vino rosado frisado que combinamos, en este caso, con pomelo.” 

Como su lema indica, Frosé es el primer y único lugar dedicado a los frozen drinks en Argentina. Con máquinas especiales, que mantienen la bebida congelada con una textura suave (nunca sentís que estás tomando o comiendo algo congelado o con pedacitos de hielo), este spot ofrece opciones para todos los gustos. Desde caipis, negronis y piñas coladas hasta limonadas y jugos de naranja y frutilla

La experiencia se completa jugando un partido de ajedrez, disponen de varios tableros para jugarlo mientras se degustan los platos de algunos de los chefs invitados a sus eventos pop up. 

6) Tres: experiencia con el café de especialidad como protagonista / Teodoro García 2806 – Colegiales.

Una esquina tranquila, donde reina el blanco, el vidrio y la madera. Un espacio minimalista, moderno y estético. Una gran tostadora de café ocupa el centro y es acompañada de algunas plantitas que nos regalan su verde. Tres, es una pequeña cafetería que tiene como meta “contribuir al crecimiento del café desde un lugar de experimentación e innovación”, cuentan sus baristas. 

Todos los detalles están cuidados, porque no solo se dedican a preparar un café que cala hondo, sino que para los amantes del té, lo ofrecen de especialidad. Rojo, verde, blanco y wulong de hoja entera y cosechado a mano, servido en una vajilla diseñada especialmente para ello. 

Los productos de calidad se combinan con las experiencias que ponen sobre la mesa, como clases y catas de café. Un recomendado: un café frío acompañado por sus baklavas, un postre turco que desde Tres reversionaron y bañaron en pistacho

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Fotos: son todas gentileza de los locales mencionados.