«Lo que me interesa con mi cuenta es fomentar la inspiración, no la copia ni la compra» con Paloma Domian, – la it girl platense que además nos lleva por los favs de su ciudad. Por Tamara Tornello. / Fotos por Ana Pareta para MALEVA.
“Yo odio coser. Me gusta más la parte multidisciplinar del diseño, no tanto coser el indumento. En los grupos de la facultad siempre era la que creaba los conceptos y los universos estéticos y visuales”, confiesa la diseñadora y directora de arte, sobre su camino que cruza la creatividad, la moda y los algoritmos con una mirada positiva del mundo.
En sus prendas combina colores, texturas y morfologías. En su casa, la cocina azul es la protagonista y la que la hizo reconocible en un mar inagotable de videos e imágenes en redes sociales. Alejada del normcore, el quiet luxury o el clean look —conceptos que, por suerte, apuntan a ser enterrados en 2026 por grandes marcas y referentes digitales—, Paloma Domian nos devuelve el color, la frescura y el eclecticismo.

Manejamos una hora y cuarto hasta la casa de Paloma en La Plata. Íbamos en el auto con Ani, la fotógrafa a cargo del material visual de esta nota. Charlamos mucho, escuchamos el último disco de Babasónicos, algunas canciones de Molotov, otras de Jorja Smith y hasta fantaseamos con seguir por la ruta y cambiar nuestro destino por Mar del Plata. Hay algo en el trayecto diario y largo en autopista que, inevitablemente, te obliga a bajar cambios, pensar y cuestionar, a diferencia de lo que pasa en las calles o en el transporte público en la mayoría de los barrios porteños. Sin quererlo me adelanté a algo que después Paloma mencionó como clave en su proceso creativo: la cantidad de horas semanales que pasaba en el auto mientras trabajaba en UADE. De allí nació #UnDiscoUnOutfit, la serie que replica casi todas las semanas en @paldomian, su cuenta de Instagram en donde tiene alrededor de cincuenta mil seguidoras que le escriben constantemente, la toman de referente de estilo y manera de comunicar. Hablo en femenino porque así lo hace ella. “Casi toda mi audiencia está formada por chicas. Hay algún que otro varón amigo o novio de mi seguidoras. Me da mucha ternura cuando me escriben y me dicen: ‘mi novia me dijo que te siguiera’”.
A ciertos creativos la palabra influencer les queda chica. Es un término algo bastardeado con el que muchos no se sienten representados, en especial quienes no buscan venderte algo, como es el caso de Paloma, una chica en la que el coolness se ve y siente natural porque las únicas reglas que sigue son las propias.
Avisamos que estábamos abajo y en unos minutos Paloma ya nos abría la puerta con una sonrisa. Pasa con las personalidades de internet que de verlas con tanta frecuencia sentís que ya las conocés, y si bien hay muchas capas visibles de su personalidad abiertas al público, las mejores se revelan personalmente y sin que una cámara esté grabando. Nos recibió con su gata Ofelia, unos mates y calidez. Había estado probándose looks esa mañana y nos mostró dos opciones. Elegimos ambas porque en eso no falla. Conversamos más de una hora y nos fuimos a caminar y a hacer fotos por la ciudad de las diagonales.
Durante la tarde nos hizo un tour por sus lugares favoritos: Mezzogiorno, el restaurante italiano en el que come varias veces al mes, Vippento, la heladería con la que trabaja pero a la que también suele ir como consumidora, la plaza San Martín, frente a la Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, que fue remodelada a principios de este año y la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata, su club de fútbol. Era un día calurosísimo, de esos que nos agarran desprevenidos en esta época del año, pero ella no emitió quejas y estuvo disponible para jugar y crear durante toda la tarde. Se subió a un poste de piedra, se colgó de las rejas de la cancha y hasta se acostó en una pileta vacía. En su cabeza estaban claras las imágenes finales y dejó ver que el proceso creativo es lo que más le entusiasma.

Durante la tarde nos hizo un tour por sus lugares favoritos: el restaurante italiano en el que come varias veces al mes, Vippento, la heladería con la que trabaja pero que también consume, plaza San Martín, Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires (que fue remodelada a principios de este año) y la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata, su club de fútbol.
Sus inicios: “Sabía que era el arte pero no sabía bien por qué lado…”
Me puso contenta conocer a una persona a la que E! Entertainment también le había plantado una semilla vocacional. ¿Será algo de treintañeras? Hablando de sus gustos y formación Paloma contó que de chica veía los desfiles y programas en E! y soñaba con ser una diseñadora famosa. A la hora de elegir una carrera, si bien sentía la necesidad de estar en contacto con el arte, no se animó a hacer algo creativo. Su pasión era el cine pero creía que nunca iba a estar a la altura de los cineastas que admiraba. Recurrió a un curso vocacional para entender hacia dónde ir y fue ahí cuando descubrió la carrera Restauración y Conservación de Bienes Culturales. Acá es donde empezaban a cruzarse sus mundos e intereses: el arte, el diseño y las piezas antiguas.
“Soy muy indecisa y recuerdo bien las decisiones determinantes que tomé porque fueron muy pocas”, confesó a MALEVA. Paloma habla de la indecisión y de habitar en la dualidad pero al verla desde afuera no transmite esa imagen. Quienes la seguimos desde la pantalla del teléfono vemos a una persona decidida, segura y sin muchos pelos en la lengua que reflexiona constantemente sobre distintas temáticas personales, laborales y hasta existenciales. Todo eso lo comparte con su comunidad de amigas virtuales. En su comunicación no hay unidireccionalidad. Ella lee los mensajes que le llegan de sus seguidoras, los responde, abre lugar al diálogo, se queja y también deja ser.
“En pocas cuestiones tengo seguridad determinante y es con lo que me gusta y sé. Con la indumentaria no dudo tanto porque es mi fuerte de conocimiento. Eso me hace sentir segura”.
Entre su listado de trabajos figura su faceta de docente en la carrera Diseño y Gestión de Estética para la Moda en UADE que aborda la parte estética y sociológica de la moda. La docencia fue lo que le dio herramientas y seguridad para mostrarse en público. Como mencionaba al principio, su serie #UnDiscoUnOutfit nació de un pensamiento rutero que le permitió unir la colección de vinilos de su marido con sus conocimientos de moda para así crear looks inspirados en tapas de discos. Mientras conversamos de su serie, hilo conductor de su cuenta, confiesa que le da pena no haber empezado antes para haber crecido más rápido.
“Tengo esta cuestión de ex docente y del palo del diseño que le doy mucha importancia al proceso. Hoy en día la gente quiere todo ya. Hacer algo y tener éxito ya. A propósito creé el hashtag #UnDiscoUnOutfit. Ahí salen todos los videos que hice, desde el primero al último. Fui encontrando el camino y creo que eso es lo más lindo del proceso creativo de alguien…El sistema es un poco cruel porque el público se cansa rápido. Hay tanto para ver que una como creadora tiene que estar todo el tiempo reinventándose para perdurar. Lo que más me pregunto es: ¿hasta dónde? ¿seguiré avanzando? Y espero que sí porque siento que no llegué a donde quisiera llegar”, reflexiona.
Su cocina, la estrella imprevista:
En noviembre de 2024 subió un video preparándose para su casamiento de manera casera y a las apuradas y, sin imaginárselo, fue el que la hizo multiplicar sus seguidores en muy poco tiempo. Lo mismo pasó con su cocina: “La cocina trajo más seguidores que yo. Los primeros videos los filmaba para el otro lado pero una vez filmé para el lado de la cocina y a mucha gente le gustó. Cuando la creé no la pensé para esto, la hice así porque me gustaba. Hace tiempo me preguntan seguido sobre el código del color, para llegar hasta él hice muchas pruebas, lo vi con distintas iluminaciones, fue una búsqueda mía. Prefiero que se inspiren y hagan un color propio”, aclara.
“Lo que me interesa con mi cuenta es fomentar la inspiración, no la copia ni la compra. Me gusta inspirar para que otros puedan construir su identidad visual. Que te inspire una paleta de color, un accesorio puesto de determinada manera está buenísimo”

Las redes sociales y su audiencia
Su carrera fue fluctuando mucho en base a sus experiencias y ella está cómoda con eso. Hoy en día casi no hace diseño gráfico porque al crecer en audiencia la mayor parte de su tiempo la dedica a la creación de contenidos. Si bien su cuenta no se tornó en un canal de publicidades, tiene compromisos con marcas. Hace poco renunció a uno de sus trabajos freelance que mantenía hace un largo período, lo que le dio libertad y seguridad para confiar en lo que está haciendo como comunicadora digital. “Esto que voy a contar es muy personal: hay algo interesante en la valoración externa. Es algo que nunca tuve, algo que siempre me faltó. Tener al alcance de tu mano gente que te escribe cosas lindas… es tremendo lo que estoy diciendo. Obviamente hay haters pero lo trabajo en terapia y decido quedarme con lo bueno”.
“Me pasó un montón de veces que el contenido que más pensás después no tiene tan buenos resultados pero lo que valoro y disfruto es el proceso. El fin no es tener likes. Obviamente que cuando a un video le va bien me da una subida de energía desde el lado de la motivación para crear más, pero no tengo tal obsesión por las métricas. Ni loca borraría algo porque le fue mal. Es medio cruel. Una tiene que darle el poder de decisión a su audiencia”, agrega.
Hay algo en su comunicación genuina de mostrar cuando se acaba de despertar con los pelos para cualquier lado, cuando tiene resaca, cuando le crecieron los bigotes o cuando la casa está hecha un lío, que la aleja de la comunicación perfeccionista y solemne que abunda en redes pero la acerca a sus seguidoras.
“No le recomiendo a nadie con baja autoestima exponerse tanto. La exposición es muy cruel, muy dura. Creo que tenés que estar muy fuerte para que no te influya. Yo eso lo trabajé y se dio que pudiera hacer cosas sin que me importara lo que dijeran. Ahora me río. Antes me juzgaba mucho más. Era más prejuiciosa con el resto y para conmigo. Igual tengo momentos… pero creo que es necesario. Las personas tan seguras de sí mismas no me convencen porque no tienen posibilidad de cambio y creo que es lo más lindo que veo en el ser humano: el poder de escuchar, cambiar, ser resiliente y mejorar”, admite.
La música y una imagen que la sintetiza
A esta altura nos queda claro que Paloma es una persona visual y la música es el motor que despierta muchas de sus imágenes mentales e inspiraciones y lo que le agrega un valor extra a su contenido de moda. Desde chica fue recitalera. No se perdió a Babasónicos cuando hacían shows en teatros o antros de La Plata ni a The Strokes o Radiohead cuando vinieron al país. Es algo nostálgica con sus gustos y sus artistas favoritos son Neil Young, The Strokes y LCD Soundsystem. Este año escuchó mucho Galaxy 500, una banda estadounidense del ‘87, en sus palabras “indie y medio depre”, y Shakira la acompañó en un momento especial.
“Te vas a reír con lo que voy a contar. Estuve mucho tiempo buscando casa. En ese proceso no sé por qué me puse a escuchar los primeros discos de Shakira y hay una canción en particular, ¿Dónde estás corazón?, que no paró de sonar porque cada vez que la escuchaba me imaginaba escuchando esa canción con amigos en una ronda en la terraza de mi futura casa”, confiesa entre risas y con brillo de ilusión en sus ojos.
Tendencias, existencialismo e ilusión
Se aleja de las tendencias aunque no reniega de su carácter utilitario y necesario para el funcionamiento de la moda. “No me gustan tanto porque están muy vinculadas al consumismo. Uno se divierte con ellas pero el tema es tener una identidad propia, tomarlas para jugar sobre lo que ya tenés establecido”, detalla a MALEVA.
Mientras conversábamos de distintas cuestiones relacionadas a la sociedad y las costumbres confesó que la tecnología le está generando cierto rechazo. No sabe si adjudicarlo a los planteos que le vienen de la mano de su deseo de ser madre o al hartazgo en general. De todas formas, y en contraposición, su trabajo hoy en día pasa por ahí aunque confiesa ser muy profesional y saber trazar los límites entre su vida personal y laboral. En cuanto a las cuestiones que la ilusionan fue muy categórica con su respuesta: el amor.
“Va a sonar re cursi pero el amor me da ilusión. Soy re cursi pero no a la vez. La gente que se posiciona en el anti amor me resulta rara. Quizás es una postura no sé para qué. Pienso en las cosas que me hacen feliz: mi círculo, estar bien con mi pareja y formar mi familia”, concluye.
Lo que le hubiera gustado saber antes
Paloma habla mucho sobre los procesos, la búsqueda introspectiva para crear y cómo confiar en lo que va sucediendo en lugar de esperar resultados mágicos o instantáneos. En su camino como influencer/creativa, como prefieran llamarla, fue descubriendo distintas facetas del rubro, algunas que le hubiera gustado conocer antes.
“Las marcas grandes quieren llevar la publicidad de la tele a las redes y esa ecuación no funciona. Te quieren sacar el máximo provecho, que hagas cosas que no querés o con las que no estás de acuerdo. Después hay marcas chicas que no tienen idea de cómo funciona este mundo entonces ofrecen cosas que no van. Hice miles de trabajos en donde se aprovecharon. Varias marcas levantaban un video mio y lo pautaban, por ejemplo. Tuve que empezar a ser más prolija y a cuidar el derecho de imagen”, aclara con determinación.
Al crecer en redes empezó a ver mucha réplica de sus contenidos y aunque eso la convierte en referente, al principio no le gustó sentir que le robaban la identidad. “A las chicas que empiezan les recomiendo ser fieles, confiar en el proceso y no compararse. Tener algo para decir. Quizás al principio es normal que uno copie pero es importante encontrar tu propia huella o identidad. Hay que descubrir qué quieren contar. El proceso es al revés: cuando hay una idea, hay un propósito. Una pregunta común sobre el diseño es: ¿qué hace el diseño? solucionar problemas. Bueno, planteate qué es lo que vos querés resolver, solucionar, mostrar y después fijate el cómo”, detalló.
También nos cuenta que, a pesar de tener contacto con algunas creadoras como Sereinne, Cami Fortunato o Sofi Vienny, estando en La Plata le resulta difícil hacer conexiones en persona, juntarse con colegas o tener más reuniones. No le interesa pertenecer a un círculo o estar en todos los eventos de moda pero sí cree necesaria la creación de una red para seguir avanzando.

¿Apertura a nuevos formatos?
El número de nuevos canales de YouTube creció exponencialmente en los últimos años. Muchos creadores deciden girar sus videos del formato vertical de reel/TikTok a horizontal con contenidos más desarrollados y de mayor duración a la plataforma que promete mayores rendimientos económicos. Paloma es una persona inquieta que disfruta de explorar distintos formatos pero aún no está convencida de iniciar su carrera como youtuber. Al igual que con otros temas no está 100% cerrada a la idea y no le sorprendería cambiar de parecer.
“Yo hablo bastante en cámara y se ve que a las chicas les gusta escucharme entonces me lo preguntan mucho. Hay una tendencia que nació con Emma Chamberlain pero no me siento afín a eso. Tengo una personalidad más para compartir que para estar introspectiva hablando tanto tiempo de mí misma. ¿Hasta qué punto quisiera registrar toda mi vida para hacer un video de 40 minutos reflexionando? Reflexiono en terapia. Entiendo que eso guste mucho porque es muy íntimo. No es una crítica pero yo no sé si me siento cómoda con borrar el límite de la intimidad. Hay algo del disfrute de lo íntimo, con estar presente, que si estás con el teléfono en la mano todo el día lo perdés. Yo trabajo con redes pero no estoy todo el día con el celular en la mano. Voy a un recital y jamás saco el celular”, comenta.
Paloma trabaja con varias marcas de moda argentinas para la creación de sus outfits. Con las que más desea trabajar en un futuro son las que la dejan crear libremente porque no se siente cómoda en el papel de fingir o vender su alma por publicidad. Así y todo hay algo teatral en ella. Sus gestos, plasticidad y expresiones te permiten imaginarla en distintas facetas y ahí es cuando le pregunté sobre la actuación. “¿Te gustaría ser actriz? Veo algo ahí”, le dije. Sonrió con picardía y agregó: “¿Viste? ¡Yo también lo veo! Hace poco me contrataron para hacer una especie de campaña en la que el video era más actuado y me gustó. No era hablado pero qué sé yo.. ”.
«¿Hasta qué punto quisiera registrar toda mi vida para hacer un video de 40 minutos reflexionando? Reflexiono en terapia. Entiendo que eso guste mucho porque es muy íntimo. No es una crítica pero yo no sé si me siento cómoda con borrar el límite de la intimidad.»
El sentido de su comunicación
Al igual que a lo largo de toda la charla para esta nota, Paloma comunica sin bajar línea. Lo que más le dicen las seguidoras es que las inspira, que la sienten como una amiga más, le agradecen por ayudarlas a salir del color negro en la ropa y que es su influencer favorita, aunque ella no se considere como tal.
Ante la pregunta ¿por qué hacés lo que hacés? sonrió y destacó: “Para compartir. Una vez una muy amiga me dijo: ‘Yo me enamoré de vos porque me di cuenta que sos generosa’. ¿Viste esas amigas que te dan todo? Soy así. Si te gusta, tomá, es para vos también”.
Rápido al pie MALEVA con Paloma Domian:
Una marca argentina: Jazmín Chebar por lo ecléctico, Real y Luz Ballestero
Un accesorio: anteojos de sol
Un plato: pizza napoletana
Una banda argentina: Babasónicos
Plan favorito: ver películas en mi casa
Libro favorito: tengo varios. La Muerte de Bunny Munro de Nick Cave, Máscaras y Paradojas de Fernando Pessoa y Now is Better de Stefan Sagmeister. Los diseñadores lo queremos mucho. Este libro lo lanzó post pandemia, analiza el diseño y el arte a través del tiempo con una mirada muy positiva del mundo. La gente suele ser pesimista o tiene la mirada nostálgica y cree que antes todo era mejor pero Sagmeister, en cambio, lo abarca desde una mirada muy positiva. Comparto eso con él.
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