¿En Zona Norte de noche no pasa nada? ¿Para encontrar opciones que valgan la pena hay que peregrinar «al centro»? La respuesta es: cada vez menos. En los últimos tiempos, fueron apareciendo propuestas interesantes, cancheras y muy variadas, que le fueron quitando el monopolio de la noche a la Capital. Son opciones lejos del bullicio urbano (por eso también valen como escapada-salida para los porteños) para los que se animen a cruzar la General Paz. En el Bajo de San Isidro, en Martínez, en Olivos, en todos estos barrios hay coordenadas que no deberías perderte. Desde bares secretos con tragos de autor hasta fiestas que explotan al lado del río, pasando por movidas con una fuerte impronta arty.
Estas son las nuevas coordenadas nocturnas de zona norte que no podés perderte:
Es el flamante “bar de costa” que acaba de desembarcar en el bajo de Martínez. Inspirado por los hermanos Malloy’s, surfers californianos amantes del agua y la buena comida, fue inaugurado en mayo con la idea de convertirse en un bar parador con oferta de bandas, muestras artísticas y una bastante ambiciosa barra de tragos. Tiene una ubicación realmente excepcional, rodeado de un enorme parque y una vista gloriosa de los lejanos edificios de Capital. De hecho, recontra recomendamos que vayan a ver el atardecer, con un buen drink, mientras ven como se prenden las lucecitas de la gran ciudad. Para comer, las propuestas son las clásicas de bar – muchos sandwiches, pizzas – pero se destacan con algunos platos más sofisticados como las ribs de cerdo o el ojo de bife carribean style, que están muy bien. Además de cocktails tradicionales, se jugaron por tener algunos tragos de autor, clap, clap. Recomendamos el cítrico «A la Vera del Río», que está preparado a base de vodka, limonada, menta y almíbar de vainilla, y también el Sur de Mandarina que viene con Pisco, jugo de mandarina, Amaretto y clara de huevo. Insitismos: la vista en primera fila del río es excepcional. Quédense atentos a lo que postean en su Facebook que se viene algo groso.
Detrás del anonimato de una puerta negra en Olivos, Korova propone una experiencia única en zona norte en elaboración de cócteles. Se trata de un speakeasy especializado en tragos de autor, de hecho el primer bar de este tipo – tan en boga en Capital – al norte de la General Paz. Les recomendamos el sexy New York Sour, el amistoso Classic Sour y el refrescante Padova Frizz. Ante el frío lo mejor es refugiarse en los sillones que hay adentro, entre las paredes y luces rojas. Pero cuando el clima es amigo, la orden es aprovechar las mesitas del patio y la terraza. La revista Bar & Drinks eligió a su bartender Popi Korova como el mejor de Buenos Aires.
Se llaman “el recreo entre semana” y con mucha razón: dos miércoles al mes los chicos de Cultural Factory invitan a degustar arte (bellas artes urbanas, live art, diseño, tatoos, moda, live art, etc), música y buena onda. Multiples estímulos todos juntos. Como buen spot sanisidrense, el lugar tiene una vista al río increíble (está literalmente pegado al agua, en Kite Beach) y una terraza para mirar la ciudad y sus luces: la vista va a impactar a los porteños. Adentro se exponen cuadros, fotos y collages, y afuera, a cielo abierto, los artistas crean en vivo (un “happening”, como grita la moda). La propuesta culinaria es relajada bien para salida entre amigos: cerveza, tragos clásicos y finger foods. Jalea es un fenómeno entre los locales. Durante la noche tocan bandas independientes y hay DJ sets.
Los jueves son de Ciguapa y del cachengue al aire libre. Ubicado en el bajo de San Isidro, también en la orilla del río, este boliche tempranero te invita a picar algo rico y relajarte en la barra después del trabajo. La fiesta se arma afuera sobre el deck de madera, entre el río y las palmeras. Es una buena alternativa para agitar el pelo antes del fin de semana y divertirse con amigos. En los últimos meses las fiestitas ciguaperas se fueron convirtiendo en todo un hit sanisidrense.
Brandy lo tiene todo. La maratón de música house empieza los jueves como after office y sigue los viernes y sábados como boliche. Ubicado en el centro de la movida cool de San Isidro, o sea, en el bajo, es el programa perfecto para tirar unos pasos sin irse lejos si sos de zona norte. Tip: el VIP es ideal para hacer la previa con amigos y estar en el centro de la escena cuando la noche explota. Roque Sáenz Peña 1156, San Isidro.
En sus comienzos fue la varieté de los martes, pero creció tanto en popularidad que se mudaron a los viernes. La consigna es una: solo se escuchan ritmos latinoamericanos. Las bandas y DJs tocan funk, rock, cumbia y folklore regional, y los artistas despliegan shows visuales y pintan en vivo. Es una propuesta original para los que buscan sonidos auténticos y lejos del mainstream. Todos los viernes en Roque Sáenz Peña y el río.
La casa del rock por excelencia. Conocido por prestar escenario a artistas emergentes y jam sessions, Jack Flash – que se define como el bar más rocker de San Isidro – se instaló en Martínez como referencia de un bar que ofrece buena música en vivo, comida variada (potentes hamburguesas y generosas picadas) y tragos clásicos aceptables. Bonus: los martes y miércoles hay shows de stand up, ideales para ver con amigos o en modo cita. No es ninguna novedad para los zonanortenses este lugar, pero tenía que estar. Además que tiene eso genial de mantenerse estoico como refugio para salida en día de semana. Chequeá la agenda de eventos en la web para no perderte nada. De martes a domingo en Av. del Libertador 14.199.