Punta del Este de La Gran Belleza: “Me sentí en una película de Sorrentino” / Así de deslumbrante es el nuevo hotel de Cipriani

Una obra maestra de lifestyle. Con un lobby de película, restaurante propio, wellness de lujo y una piscina inmaculada rodeada de jardínes, Locanda llegó para confirmar que es un destino de hospitalidad de alto vuelo, donde la cultura italiana se junta con la gran vida esteña.

La pileta exterior, el clímax del hotel (Crédito: Santiago González)

Punta del Este de La Gran Belleza: “Me sentí en una película de Sorrentino” / Así de deslumbrante es el nuevo hotel de Cipriani. Por Caro Cerimedo para MALEVA

Estética con sensibilidad, donde el diseño es tan importante como el arte y los libros que lo habitan. Y la elegancia de quiénes lo frecuentan. Donde la emoción de la belleza se encuentra con el hedonismo de Punta del Este. Donde la cultura italiana se funde con la gran vida esteña. Así me sentí al entrar al impactante nuevo resort de Cipriani y así me fui directo a Venecia, donde el hotel de la firma es un verdadero clásico que resuena con cualidades inmortales como la sofisticación y la cortesía, situado en la isla de Giudecca, a cinco minutos en lancha privada de la Plaza de San Marcos y a pocos kilómetros de Murano y del Museo del Encaje.

En su primera apertura uruguaya, la ubicación de Locanda Hotel también es superior: en un bosque de La Barra que ahora resguarda una nueva coordenada glam. Un universo enigmático donde la socialité internacional se reúne para disfrutar de los placeres de la vida.

Dicen que al llegar hay que pedirse un Bellini. Y eso hice. Me senté en la barra, me crucé de piernas, me atendieron de smoking, y con unos guantes blancos me sirvieron el bellini más rico de mi vida. Para entonces, y hasta el último minuto de mi estadía, me sentí en una película de Sorrentino, el director italiano que hace más que buen cine. Compone un mundo propio en el que coinciden variopintos personajes, un cosmos del que nadie quiere salir, que se retroalimenta en todos sus títulos. Como La gran belleza, de 2013, que ganó el Oscar a la mejor película extranjera. La historia, que actualiza La dolce vita de Federico Fellini es un santuario aesthetic donde el lujo, la moda, los cócteles, la gastronomía y las esculturas de mármol italianas imponen armonía,  disfrute y esparcimiento continuo. Pensé en ella porque Locanda resignifica el espíritu italiano y su sofisticación, en un hotel expansivo y generoso, que produce fascinación. Vamos a gozarlo.

«Me sentí como en La gran belleza, de 2013, que ganó el Oscar a la mejor película extranjera. La historia, que actualiza La dolce vita de Federico Fellini es un santuario aesthetic donde el lujo, la moda, los cócteles, la gastronomía y las esculturas de mármol italianas imponen armonía,  disfrute y esparcimiento continuo. Pensé en ella porque Locanda resignifica el espíritu italiano y su sofisticación, en un hotel expansivo y generoso, que produce fascinación»

Primero a por lo primero: “No hay nada que un Bellini no pueda arreglar”

Prosecco y pulpa de durazno fresca. Dos ingredientes de calidad y nada más. Esa es la receta original de uno de los cócteles más famosos de Italia, inventado en 1948 por Giuseppe Cipriani, barman del legendario Harry’s Bar de Venecia que ahora desembarcó en Uruguay. Lo nombró así para ponerle el apellido del pintor veneciano Giovanni Bellini, porque el color rosa característico de la bebida le recordaba al de la pintura del Giambellino. Se convirtió en la especialidad de la casa en el Harry’s Bar veneciano -uno de los lugares fav de Ernest Hemingway, Sinclair Lewis y Orson Welles- y más tarde, también en el Harry’s Bar de Nueva York, solo luego de que un empresario francés estableciera una ruta comercial para transportar la pulpa de durazno entre las dos ciudades. Con el tiempo, el cóctel se convirtió en un clásico extendido en todos los bares del mundo, aunque muchos imitadores no tomaron este recaudo: la boca se le haría a un lado a Giuseppe Cipriani si probara las versiones que se preparan con durazno en almíbar. En Locanda Hotel se puede disfrutar de un Bellini verdadero, en la espectacular terraza, en la pileta o antes de una comida en el restaurante. 

Un proyecto que transforma el perfil hotelero de La Barra con un refugio contemporáneo que se aleja de la opulencia y se acerca a la naturaleza / Ruta 10 Parada 49, La Barra

Crédito: Santiago González

Locanda Punta del Este recuperó y reformó el predio del mítico Mantra en una lección del interiorismo más refinado. Los tonos claros y los materiales naturales dominan la puesta, con acentos de color marino y highlights de todas las artes, de tapices, dibujos, fotografías, coffeetable books y el impresionante piano de cola del lounge a Bollettino en la mesa de luz: la revista de lifestyle que edita el propio Grupo Cipriani para su comunidad global de bon vivants. 

Todas las áreas fueron diseñadas por el arquitecto montevideano Hassen Balut, que ostenta un porfolio en sintonía con la visión de elegancia relajada del grupo, de las residencias más exclusivas de Carrasco al resort de Cipriani en Georgia. Con un estilo singular que se alimenta de sus viajes y estancias de Saint Tropez a Formentera y los Hoteles Cipriani de Milano o New York. También está bajo sus manos el rescate del famoso ex hotel San Rafael de La Brava que forma parte del master plan del grupo italiano en Uruguay. Con una inversión superior a USD 500 millones, la reciente apertura de Locanda es solo el inicio de una visión integral que incluye hotel, residencias, casino y Cipriani Academy, un proyecto educativo internacional dedicado a la formación en hospitalidad que desde el año próximo recibirá estudiantes de artes culinarias, gestión hotelera y luxury retail.

«Locanda Punta del Este recuperó y reformó el predio del mítico Mantra en una lección del interiorismo más refinado. Los tonos claros y los materiales naturales dominan la puesta, con acentos de color marino y highlights de todas las artes, de tapices, dibujos, fotografías, coffeetable books y el impresionante piano de cola del lounge a Bollettino en la mesa de luz»

Crédito: Santiago González

El clímax del resort es una fabulosa piscina exterior, tan bien equipada que invita a pasar horas, desde el desayuno al borde de la pile a las sesiones de jazz de la cena. Es el espacio más vivo del hotel, el que encarna toda su vibra italiana en un vistoso desfile de visitantes, amigos de la casa y habitués de Cipriani de todas partes del mundo. También es perfecta si el plan es no bajar a la playa y quedarse en comodidad, serenidad y conexión con los árboles. «Punta del Este siempre ha ocupado un lugar especial en el corazón de la familia Cipriani. Creemos en el enorme potencial de Uruguay y en su capacidad para atraer una clientela distinta, que valora la excelencia y el entorno natural”, señalan.

«El clímax del resort es una fabulosa piscina exterior, tan bien equipada que invita a pasar horas, desde el desayuno al borde de la pile a las sesiones de jazz de la cena»

Entre los amenities excepcionales para las 100 habitaciones y suites también es fuerte la propuesta de fitness, para unas vacaciones tan activas como calmas. Estudio de yoga y pilates, cancha de tenis, sala de spinning y gimnasio de diseño. Para trabajar de la meditación a la vitalidad. Punta del Este ya no solo resuena internacionalmente por su fiesta, también como nuevo destino de bienestar: una pausa que se transforma en una experiencia más profunda, vinculada al auto cuidado. Locanda Hotel es un retiro 5 estrellas para un reseteo. En febrero, entre las prácticas orientadas al equilibrio, se puede reservar el Wellness Day: una jornada para relajar profundamente, aumentar la presencia corporal, aquietar la mente y recuperar claridad a través de un recorrido integral con respiración y sonido e instancias de yoga terapéutico, automasaje, aromaterapia, luces, texturas y baño de gong. 

Concebido como un refugio contemporáneo, Locanda deja en claro que el nuevo lujo es net y alejado de la opulencia: “La verdadera excelencia está en la simplicidad y en hacer las cosas bien.Nuestro objetivo es que cada persona se sienta realmente cuidada”, expresó Giuseppe Cipriani, al definir este nuevo capítulo en Uruguay.

Empezar el día así (y también terminarlo) es un premio: Harry’s Table, el restaurante italiano que es un éxito y llega por primera vez a Punta del Este / Av. Miguel Jaureguiberry 24

No todos las mañanas se pueden empezar desayunando en un restaurante declarado Monumento Nacional por el Ministerio Italiano de Asuntos Culturales. Los que están en Locanda Hotel sí, porque esta apertura trae a Punta del Este el legendario Harry ‘s Bar que abrió en Venecia en 1931 y hoy se encuentra en 40 destinos, un mapa exclusivo de las ciudades más destacadas del planeta al que hoy se suma el balneario top uruguayo. 

Nos enamoramos de su avo toast, desde el pan negro a la grandiosa cantidad de palta, todo es perfecto, e incluso le podés agregar salmón o huevos al pimentón. Todo está dispuesto en una majestuosa mesa buffet donde se destacan los quesos italianos y uruguayos, el prosciutto, los frutos secos (sí, los pistachos y las avellanas tostadas son una bomba). También hay frutas, granola casera y yogur que le hace honor a los famosos lácteos locales. Hay varios jugos exprimidos para elegir y el café es supremo.

«No todos las mañanas se pueden empezar desayunando en un restaurante declarado Monumento Nacional por el Ministerio Italiano de Asuntos Culturales. Los que están en Locanda Hotel sí, porque esta apertura trae a Punta del Este el legendario Harry ‘s Bar que abrió en Venecia en 1931 y hoy se encuentra en 40 destinos»

Nos gustó tanto que a la noche no lo dudamos: nos quedamos a cenar. Cocina con tradición italiana y espíritu esteño comulgan en el nuevo Harry’s Table de La Barra. La propuesta gastronómica propia del hotel no es nada más ni nada menos que una nueva sede en Sudamérica del emblemático restaurante de Cipriani. Toda la experiencia es gloriosa, desde el servicio a cargo de un staff ultra capacitado (60% de ellos son italianos y el resto son profesionales de todo el globo, desde Uzbekistán a Dubai) que hace de cada contacto con el comensal un ritual de etiqueta a los sabores clásicos de la gastronomía mediterránea. Empezamos con un plato inolvidable, que figuraba en la carta en la sección La voz del cocinero. Eran unas vieiras bestiales envueltas en jamón de Parma y balsámico. Una locura la combinación e intensidad de ingredientes. Al toque llegaron las gambas fritas con salsa tártara, una sugerencia que estuvo por demás acertada. De principal, quería pedir unas pastas, así que fuimos por los spaghetti bogavante. Entonces se lució el Albariño uruguayo. Y terminamos con un panettone Cipriani con crema de mascarpone. Sí, hubo café. 


En un ambiente animado que está fully booked mediodía y noche, los looks más excéntricos se codean con outfits navy y el infaltable poncho uruguayo –tejido a mano-  para sentarse afuera en las nochecitas esteñas. 

«Toda la experiencia es gloriosa, desde el servicio a cargo de un staff ultra capacitado (60% de ellos son italianos y el resto son profesionales de todo el globo, desde Uzbekistán a Dubai) que hace de cada contacto con el comensal un ritual de etiqueta a los sabores clásicos de la gastronomía mediterránea»

Autenticidad y elegancia. Potenciar el estilo italiano con el espíritu rioplatense, en una obra maestra de lifestyle. 

“Hay alma hay cosas.

Imagina un mundo compuesto solo de objetos, 

Un mundo de herramientas inertes, 

un restaurante hecho siki de mesas y sillas,

un gran teatro vacío

una plaza desierta…

Claman por el servicio del hombre, 

el que les da vida. 

Invocamos al hombre para que muestre sus espléndidas capacidades

observamos con atención ansilta

Porque

los pequeños matices en la calidad de su servicio

Nos dan una medida de su mente,

Nos dicen cuánto vale su alma

Porque servir es primero amar”

firma Cipriani y está escrito en el menú (y la vibra en todo el lugar).  

Nuevo parador de playa (con transfer en camioneta de alta gama incluido): Casablanca, donde el encuentro sucede frente al mar / Ruta 10 Parada 48, La Barra

El beach house de Locanda Hotel combina todo el relax de sus camastros con los sabores de su restaurante de mar, todo pies en la arena. Gastronomía y atardeceres en la orilla es la nueva propuesta de una de las playas más amplias del Este. Tan encendido de día como de noche, con una cuidada selección musical y una agenda de temporada que integra paisaje, cultura y ritmo del verano en La Barra.

De mirada contemporánea e internacional, la propuesta gastronómica se apoya en productos frescos de la región y en técnicas italianas simples, en diálogo con la tradición uruguaya. La carta combina pizzas de inspiración italiana, parrilla en homenaje a los fuegos de Uruguay, sushi de primer nivel, hamburguesas gourmet y reinterpretaciones de la cocina atlántica más fechas especiales con chefs y bartenders de la región invitados.

Con curaduría musical, DJ residentes y el clima social de La Barra, Casablanca es un encuentro frente al mar.

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Fotos: Gentileza para prensa

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Fotos: Tucci