«Estoy preparado para lo que venga»: entrevista MALEVA a Dante Ortega

Heredero de un linaje de artistas (y de la escena del espectáculo) que marcó la historia argentina, Dante – quien rechaza la exposición sin sentido -, está decidido a lanzarse a la música/¿En qué se inspira? ¿Cuándo se dio cuenta que lo suyo también era el arte?/Además: su lado «malevense» culinario y sus coordenadas favoritas en Buenos Aires y Uruguay.

Desde los doce años que Dante Ortega toma clases de canto y guitarra y ahora decidió lanzarse con toda a la composición de temas. Fotos: en el restaurante veggie Mudrá Plant Based. 

«Estoy preparado para lo que venga»: entrevista MALEVA a Dante Ortega. Por Paula Labonia. Fotos: Azul Castelli.

Si bien siempre supo que la música era lo suyo, no se sintió preparado para dedicarse a ella hasta que comenzó el último tramo hacia la mayoría de edad. “Entre los 20 y 21 sentí que era el momento”, asegura Dante Ortega. Bueno, claro, también tuvo que ver que lo primero que le dijeron sus papás, Guillermina Valdés y Sebastián Ortega, fue: “Terminá el colegio”. Pero él lleva el arte en la sangre y de eso habló con MALEVA una tarde entre los salones de diseño del restaurante Mudrá Plant Based. 

Dante Ortega lleva un apellido ligado completamente al arte. Lo encabeza su abuelo Palito Ortega, que fue quien comenzó este gran linaje. La generación que le siguió también se dedicó directa o indirectamente al mundo del espectáculo. Su hijo Emanuel Ortega, por ejemplo, se consagró en los 90´s como cantante.

«A los 12 años empecé a cantar y a tomar clases de guitarra y ahí me di cuenta de la profesión a la que me quería dedicar. También empecé a componer y a tener charlas con mi abuelo con respecto a la composición…Estoy muy contento con el lanzamiento de “Volado”. La canción la escribí yo. Trata un poco de mi personalidad, que tiendo como a fantasear mucho lo que me pasa en la realidad y llevarlo a mi mundo imaginativo…»

Precisamente de su tío fue que Dante Ortega tomó uno de los consejos que más siguió al pie de la letra: “Emanuel siempre nos aconsejó a la nueva generación (de la familia) que no nos apuráramos. Él empezó muy chico y eso en algún punto no lo favoreció, porque tal vez no estaba preparado. Cuando uno es chico y tiene que enfrentarse a un mundo tan adulto como el de la industria de la música, se puede equivocar. Está bueno que nos haya advertido sobre eso porque me parece que hay que ir paso a paso”, le cuenta Dante Ortega a MALEVA. 

«Uno en general toma como referencia al amor, al romanticismo, cosas que yo todavía no viví entonces trato de hacer canciones creando fantasías. Y si me enamoro que se dé solo. Para mí no es algo que se busca, es algo que se encuentra y bienvenido sea cuando aparezca…»

Esa preparación además de basarse en el estudio debe ser mental me imagino, porque tienen la presión de la comparación, ¿o no?

Sí, y a veces escuchás que dicen: “son todos artistas pero ninguno estudia”. Siento que tal vez el prejuicio de la gente puede llegar a estar, porque la mirada es más superficial. Hasta que no conocés a la persona, lo que hace.

¿Por eso decidiste dejar de lado el perfil bajo y mostrarte más en redes?

Ahora me estoy queriendo exponer más para sacar mi nuevo tema. Es algo que considero necesario para desenvolverme como artista. Antes sentía que no tenía nada para subir. Si me muestro es artísticamente, no tanto mi vida privada.

¿Estás preparado para lo que venga?

Sí, la verdad que sí. Pasé por tantas (risas).

¿Te acordás del momento en que te diste cuenta de que vos también habías nacido para ser artista?

A los 12 años empecé a cantar y a tomar clases de guitarra y ahí me di cuenta de la profesión a la que me quería dedicar. También empecé a componer y a tener charlas con mi abuelo con respecto a la composición.

¿Y tus papás cómo lo tomaron?

Mi viejo me súper banca y me da consejos. Él de hecho empezó a trabajar con mi tío Emanuel, era su manager. Y sabe mucho. Mi vieja que no es de mi familia paterna es más como: “estudiá, formate”. Con la música ya me estoy preparando con clases de guitarra, de piano, de canto, pero mientras tanto quiero estudiar algo que no tenga que ver con lo artístico por si el día de mañana surge alguna otra posibilidad en otro plano laboral. Por eso estoy arrancando periodismo.

¡Un 2022 con todo! Comienzo de carrera universitaria y musical. Contanos del nuevo tema que estás por lanzar

Estoy muy contento con el lanzamiento de “Volado”. La canción la escribí yo. Trata un poco de mi personalidad, que tiendo como a fantasear mucho lo que me pasa en la realidad y llevarlo a mi mundo imaginativo. Ahora estoy aprendiendo a estar un poco más cable a tierra porque estar volado las 24 horas es un mood que puede tirar para negativo. Vivimos en un mundo bastante concreto.

«Ahora estoy aprendiendo a estar un poco más cable a tierra porque estar volado las 24 horas es un mood que puede tirar para negativo. Vivimos en un mundo bastante concreto…»

¿Vas a sacar un disco?

Todavía no. Quiero sacar mi primera canción y ver qué pasa. Escritas tengo un par.

¿Están dedicadas a personas cercanas a vos?

Uno en general toma como referencia al amor, al romanticismo, cosas que yo todavía no viví entonces trato de hacer canciones creando fantasías.

¿Cómo sería estar enamorado por ejemplo?

Claro, “Volado” es justamente una de esas. Cómo me imagino yo lo que podría ser estar enamorado. Pero como es algo que no se concretó –todavía-, escribo mucho desde lo que creo que podría llegar a ser el amor.

¿Tenés ganas de enamorarte?

Sí, pero que se dé solo. Para mí no es algo que se busca, es algo que se encuentra y bienvenido sea cuando aparezca.

Estás abierto al amor…

Total, sí, siempre.

«Me encanta cocinar. No sé si soy bueno porque la mayoría de las veces me cocino para mí. Los fines de semana aprovecho que no hay nadie y me cocino. Me gusta hacer pastas, risotto y omelette con queso de cabra, albahaca y tomate. Estoy tratando de dejar la carne, pasa que el pescado es mi debilidad. Mis restaurantes favoritos son Selvática – que es comida fusión peruana japonesa -, Happening por el asado y Rosa Negra…»

¿Son muchos en tu casa?

Vivo con mi mamá, con Helena, Lolo y Marcelo. Paloma se mudó, vive sola.

¿Cómo te llevás con tus hermanos?

Con Helena me llevo muy bien. Tenemos mucho que ver, somos muy parecidos. Igual de intensos. Y con Paloma también pero no tenemos tanto en común. Será también porque tenemos casi la misma edad, los dos nos estamos buscando. Bueno y Lolo es el más mimado. Todos tenemos debilidad por él.

¿Con los hijos de Marcelo (Tinelli) también te llevás bien?

Sí, me llevo muy bien con todos. Con el que me siento más parecido es con Fran porque es muy creativo y le gusta mucho el cine como a mí.

¿Y con Marcelo?

Con Marcelo me llevo muy bien también. Es muy generoso. Y bueno, la hace feliz a mi vieja que para mí es lo más importante. Con eso ya me basta.

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La linda vida según Dante:

¿Te gusta cocinar Dante?

Me encanta. No sé si soy bueno porque la mayoría de las veces me cocino para mí. Los fines de semana aprovecho que no hay nadie y me cocino. Me gusta hacer pastas, risotto y omelette con queso de cabra, albahaca y tomate. Estoy tratando de dejar la carne, pasa que el pescado es mi debilidad.

¿Por qué no querés compartir tus platos en familia?

Es que no me gusta lo que viene después de cocinar. Cuantos menos platos haya para lavar, mejor (risas).

¿A qué restó te gusta ir a en Buenos Aires?

Me encanta ir a comer a Selvática – que es comida fusión peruana japonesa – a Happening por el asado y a Rosa Negra.

¿Cuáles son tus infaltables cuando veraneás en Uruguay?

De noche, en José Ignacio, me encanta ir a La Huella porque está frente a la playa. Y me gusta mucho Popeye; se comen muy buenos chivitos ahí.

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Maquilló: @agustinfortuni.mkp para @quieromiscejas / Peinó: @yvicella para Estudio Cella / Agradecemos a: Lo Management y Mudrá Plant Based.