El arte a escala humana, como conocimiento, vínculo y forma de vida en una exquisita selección de 14 galerías de París a Manantiales, pasando por San Pablo, Punta del Este, Pueblo Garzón, Buenos Aires, Miami y Santiago de Chile. Desde las 17 y hasta las 22 hs
Es ahora: última oportunidad para visitar Este Arte 2026 / Obras inéditas y solo shows de espíritu experimental y regional en José Ignacio. Por Caro Cerimedo para MALEVA.
Hoy es la última oportunidad para ver la edición 12 de esta feria de arte internacional que se posicionó como una de las grandes citas ineludibles en el cono sur. En PAVILION VIK
(Ruta 10, Km 182,5 José Ignacio, Uruguay), la novedad este año la trae un sector de la feria: OFFSITE. Este nuevo programa expande la muestra más allá del recinto ferial, activando espacios exteriores que a su vez extienden la presencia de Este Arte a lo largo del año con intervenciones y proyectos especiales fuera del formato tradicional de stand. La misión es generar nuevas conexiones entre arte, arquitectura, paisaje y comunidad. Así, las obras llegaron hasta el jardín de VIK, amplificando el territorio de la feria a la naturaleza de la costa uruguaya. “Queremos expandir los límites del recinto: que las obras dialoguen con los jardines, la playa y la luz costera. Esta edición encarna nuestro deseo de que el arte no solo se muestre, sino que ocurra, que se deslice y se transforme con los visitantes. Aquí, menos no es poca cosa: es posibilidad”, expresa Laura Bardier, fundadora y directora.
«Queremos expandir los límites del recinto: que las obras dialoguen con los jardines, la playa y la luz costera. Esta edición encarna nuestro deseo de que el arte no solo se muestre, sino que ocurra, que se deslice y se transforme con los visitantes. Aquí, menos no es poca cosa: es posibilidad»

Hasta mañana, Este Arte presenta una selección curatorial que entrelaza materialidad, cuerpo, paisaje y tecnología como ejes de una misma conversación con las obras de Vicente Grondona (Xippas Galleries) en carbón, madera y resina que son una poética de la materia; Trinidad Metz Brea (Valerie’s Factory) que imagina esculturas que respiran y mutan; Ori Carino (Under New Management Gallery, Nueva York) que reúne holografía y sistemas de IA para explorar la física de la empatía; y Emil Lukas (Piero Atchugarry Gallery) que propone una abstracción procesual en la que la luz se hace trascendental. Ana Rapela (OTTO Galería) retoma lo ritual en una constelación de esculturas murales inspiradas en prácticas ceremoniales; Lola Goldstein (María Casado Home Gallery) y sus cerámicas donde la vida persiste en medio del caos; Heloisa Crocco (Galeria Eduardo Fernandes) transforma residuos industriales en superficies sensibles que laten. Pedro Tyler (Galería del Paseo) indaga los límites del espacio-tiempo mediante esculturas construidas con reglas de medir deformadas; Leo Battistelli (Del Infinito) despliega un universo cromático suspendido entre lo visible y lo invisible; Francisca Maya (Black Gallery) pone en movimiento la geometría uruguaya a través de círculos y transparencias. Y hay mucho más.

Nos voló la cabeza el “Frankenstein” de Diego Bianchi (Galerie Jocelyn Wolff, París) que explora el cuerpo desde el cemento, la torsión y la tensión espacial, con una escultura que habita la arena. El artista construyó un jardín zen a través de obras de distintos momentos de su vida que tenía en el taller y que recontextualizó con esta relectura. “Trabajé sobre lo que estaba disponible, en una adaptación para una nueva situación, en un intento de visibilizar la neurosis, y así tal vez dar paso a desmantelarla”, contó a MALEVA el artista que para reconstruir sus esculturas se hizo de desagües y ladrillos. “Son elementos que se utilizan para construir una casa, no son artísticos. Hay una conexión misteriosa entre espacios y cuerpos, se pueden modificar mutuamente, en un juego de ida y vuelta. Ensamblé materiales hice como mi propio Frankenstein”.
«Trabajé sobre lo que estaba disponible, en una adaptación para una nueva situación, en un intento de visibilizar la neurosis, y así tal vez dar paso a desmantelarla»
Volvemos al interior de la expo para ver los otros trabajos de Bianchi: “El mar como proveedor de frutos y también de desechos, que nosotros mismos tiramos y erosionamos. El oleaje que viene y que va, que se lleva y devuelve. Hagamos algo con lo que ya existe. Busquemos otra forma de producir. Reintegrar.”
Galería





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Fotos por Tucci

