Una selección de ítems creados por emprendedores de nuestra industria, proyectos que nacen del cruce entre oficio, sensibilidad y una fuerte identidad propia. Marcas que dialogan entre sí a través de colaboraciones genuinas y referencias a lo vintage como forma de volver a lo esencial. Objetos, bebidas, música y pequeños placeres pensados para acompañar un verano vivido con tiempo, atención en los detalles y ganas de disfrutar.
El verano x MALEVA: en la playa o en la ciudad, nuestros infaltables para disfrutarlo como se debe. Por Justi Gastaldi para MALEVA.
1. Una playlist MALEVA x Vinilos en la vereda:
Si hay algo verdaderamente infaltable en el verano —y en la vida— es la música. Por eso, les pedimos a los chicos de Vinilos en la Vereda (que vienen musicalizando encuentros hace rato en todos lados), que nos armen una playlist a la altura de #lalindavida: una mezcla fresca que incluye ritmos brasileños, clásicos y novedades, pensada para acompañar días largos, calorcito y ganas de disfrutar sin mirar el reloj.
Asique dale play y empezá a vibrar el verano.
2. Una reposera de Pomelo Club: la introducción al club del ocio.
El nuevo emprendimiento de Nico Etchebarne (aka “El Flaco”) y dos amigos, es nostalgia bien entendida que parte de una premisa muy concreta y compartida: la incomodidad de seguir yendo a la playa cargados como mulas. De ahí, su reposera pensada para ser aliada, con compartimentos que resuelven todo y devuelven ese verano noventoso (y moderno.) donde uno bajaba a la arena temprano, se instalaba y el plan era no moverse. Pomelo recupera ese espíritu y lo actualiza con diseño y materiales de calidad. Desde el marketing, la idea fue clara desde el inicio: crear un universo, dar que hablar y construir la primera marca de sillas “cool” para la playa, algo casi inexistente hasta ahora. Como buen club del buen vivir, suma remeras, gorras y otros ítems que terminan de armar el kit perfecto para veranear como antes, pero mejor.

3. Un bolso de Franca Arts and Crafts: textiles naturales de diseño que son toda una manualidad
Puedo dar fe: los productos de Franca están hechos con una combinación precisa de amor, oficio y talento que se percibe desde el primer uso. Cómodos, resistentes y versátiles, funcionan igual de bien en la playa que en la ciudad. Tienen carácter y una impronta honesta que los vuelve infaltables para quienes valoran el diseño local hecho con alma. Detrás de la marca está Leti, diseñadora de indumentaria y artista visual. Tras colaborar con marcas de renombre, decidió lanzarse a emprender y crear Franca Arts & Crafts, un proyecto donde el hacer manual y la mirada sensible ocupan un lugar central. “Creo que dentro del trabajo en el mundo textil se desarrolla una mirada muy detallista de lo micro: entender cómo está construida una tela, leer un efecto o una fantasía —como decimos en el rubro—. Esa mirada sutil es un viaje y un aprendizaje infinito que me da mucha autosatisfacción”, cuenta. Franca no es solo ropa: también son piezas para vestir mesas y objetos para el hogar. Su fuerte presencia en el universo gastronómico, con colaboraciones junto a mujeres chefs como Chula Gálvez y Julieta Orolio, termina de ubicar a la marca en un cruce natural entre diseño, oficio y amor artesanal compartido.

4. Unas gafas de Vulk Eyewear ft Mariano Mellino: diseño que trasciende la pista.
Mariano Mellino es uno de los DJs y productores argentinos que logró llevar el progressive house local a la escena internacional. Con un sonido profundo y sofisticado, construyó una identidad que trasciende la pista y dialoga con otros universos creativos. En esa misma búsqueda aparece la colaboración con Vulk: una fusión natural entre música y diseño, donde la estética y la experiencia sensorial se encuentran para crear un accesorio que no solo se usa, sino que se vive.

5. Veganis: una mirada sincera sobre el cuidado personal y del entorno.
Cuidar la piel es clave, y mejor todavía cuando ese cuidado nace de una historia compartida. Veganis es un emprendimiento argentino de cosmética consciente creado por un padre y su hija, Martín y Abril Torres, que encontraron en el vínculo familiar un motor para hacer las cosas de otra manera. Lo que empezó como una búsqueda personal, se transformó en una marca pionera en el universo de la cosmética vegana y cruelty free en Argentina. Ingredientes de origen vegetal, procesos responsables y una mirada sincera sobre el cuidado del cuerpo como parte del buen vivir. Su protector solar, pensado para el uso cotidiano, se vuelve un básico del verano para quienes pasan horas al aire libre y entienden que proteger la piel también es una forma de autocuidado.

6. Auriculares MONDO: sonido potente, diseño y estilo en el último infaltable del streetwear.
A veces el mejor plan es caminar con música, aislarse del ruido o musicalizar un viaje en bondi con aire acondicionado dudoso. En ese mood entran los auriculares MONDO, una marca sueca que aterrizó fuerte en el mercado argentino de la mano de Bizarrap como partner oficial. No es un dato menor: Bizarrap es argentino, ícono global y un puente directo entre nuestra escena musical y la cultura urbana mundial. MONDO no llegó solo como gadget para escuchar, fue protagonista incluso en campañas de moda con Louis Vuitton y se consolida como accesorio urbano, tan presente en la calle como cualquier otro ícono del streetwear. Pensados para quienes viven la ciudad en movimiento, sus modelos combinan sonido potente, diseño cuidado y estilo para coronar tu outfit de cada día. Unos buenos auriculares se vuelven así aliados clave para llevar el mood del verano a todos lados y escuchar esa playlist que te acabamos de regalar.

7. Un tito de verano: una receta en lata para llegar a miles de personas en cualquier lugar.
Pocas cosas dicen verano como una bebida fresca, práctica y lista para llevar. Tito de Verano no es solo tinto de verano en lata: es una historia de viaje, amistad, intuición y ganas de compartir. Ideal para un tardeo improvisado en la plaza, una terraza con amigos o ese momento exacto en el que el calor empieza a aflojar. Todo empezó en 2017, cuando Tomás —su creador— viajó a Sevilla como parte de un intercambio universitario que terminó marcándole el rumbo. Entre calles angostas, bares llenos y mesas siempre compartidas, descubrió la cultura de tapas, la calidez española y, sobre todo, otra forma de vivir el encuentro. Al volver a la Argentina lo tuvo claro: quería recrear esa experiencia acá, donde todavía no existía nada parecido. Primero lo hizo desde la barra de su propio bar en Recoleta –Lady Madrid– y, con el tiempo, decidió correrse del detrás de escena para transformar esa receta en un tinto de verano en lata, pensado para que aquello que lo marcó en Sevilla pueda llegar a miles de personas, en cualquier lugar y en cualquier momento.

8. Un mazo de cartas: diseño y timba unidos para confirmar que, cuando llega el calor, los juegos vuelven a ocupar un lugar natural en la mesa.
En Argentina, jugar a las cartas es casi un ritual estacional: aparece en la playa, en el club, en patios, parques, sobremesas largas y todo sitio donde el tiempo se estire. En ese espíritu entra Monoblock, la marca porteña que desde hace casi dos décadas cruza diseño, ilustración y cultura popular para crear objetos que se usan, pero también se comparten. Su colaboración con la ilustradora Jazmín Varela reversiona el clásico mazo del truco con una mirada fresca, colorida y llena de guiños locales, sin perder la mística del juego. No es solo una baraja: es una excusa para sentarse, mirar al otro, reírse y confirmar que, cuando llega el calor, las cartas vuelven a ocupar un lugar natural en la mesa.

