Delfina Estrada y Nicolás Oyuela en Ruby, galería

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Delfina Estrada y Nicolás Oyuela en Ruby galería

 
Me ubico en el centro de la galería, espacio ​​que es mas que​ un vacío lleno de​ aire, aire en el que estoy, aire ​que flota ​entre el fuego​, ​el agua​ y el viento​, fuego que posiblemente forjó el ​acero​ de un gran barco​ ​y agua mucha agua y un viento fuerte que no es aire si no aire en movimiento. Agua y viento que son tempestad. Tempestad que arremolina todo​,​ ​r​emolino​ donde nace todo​, y remolino donde muere todo​.
No es posible quedarse quieto en la tempestad. ¿Quién ejerce las presiones que generan movimiento?​ ​Las presiones​ ​y las fuerzas ​​toman cuerpo en estas imágenes. Tal vez un cuerpo que se refugia por momentos en aquella nave. Fuerzas que superan nuestra escala.

«No es posible quedarse quieto en la tempestad. ¿Quién ejerce las presiones que generan movimiento?​ ​Las presiones​ ​y las fuerzas ​​toman cuerpo en estas imágenes. Tal vez un cuerpo que se refugia por momentos en aquella nave. Fuerzas que superan nuestra escala.»

No quedarse en la isla, o encontrarla y descansar del mar que navegamos . No pedir socorro, Plegar a esas mismas fuerzas de algún universo para mantenernos a flote y no hundirnos en la profundidad, donde nadan monstruos fluorescentes.
Acompaña la muestra un lindísimo texto escrito por ​Santiago Delucchi​:
«Viento, arremolina nuestras plegarias
Agarrarse no basta
para soportar la tempestad, ahí
empuja otra cosa: el fervor
tras el susto, el valor del miedo.

Como fuerza virgen, como rapto
divino: hay algo que truena
desde adentro, y reconcilia
al mundo con sus secretos.

Prometerlo todo, aun
cuando no queda nada, y confiar
en la magia que se escurre
de un elemento a otro, en ebullición.

Soplo poseído: será Poseidón
incidiendo, hasta que alguien conceda
lo que no concedía, hasta dragar
el fondo, hasta golpear los diques.

Viento, arremolina nuestras plegarias
aunque se pierdan entre los grises
d​e la marea, aunque no se oiga
nada: oración que se arroja y no vuelve.

Santiago Delucchi»
 

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