Entre galerías con muchos años de trayectoria, proyectos emergentes y propuestas de diferentes partes del país y el mundo, todos se preparan para presentar lo mejor de la escena. Además: las que llegaron a la sección principal y las que por primera vez pisan Argentina.
arteba 2025: en busca de las novedades y propuestas más interesantes. / Seis galerías de las que hay que hablar. Por Melisa Boratyn para MALEVA. Fotos: Thalia Gómez para MALEVA.
Una vez más, arrancó la temporada más agitada de la agenda cultural porteña, con una nueva edición de la feria arteba que podrán visitar hasta el domingo 31 de agosto, en Costa Salguero. Entre galerías con muchos años de trayectoria, proyectos emergentes y propuestas de diferentes partes del país y el mundo, todos se preparan para presentar lo mejor de la escena, en un año donde la incertidumbre frente a la realidad económica no se puede ignorar. Aún así, hasta el momento las ventas han sido buenas, lo que demuestra que el arte de nuestro país tiene mucho para ofrecer, sostenido por un sistema que sale a bancar. Recorrimos la feria en busca de las novedades y propuestas más interesantes.
* Y lo hicimos copa en mano, previa parada obligada en el bar de Gancia Hibiscus (que este año ofrece unos tragos bellísimos pensados por Sebastián Atienza y su equipo de Tres Monos *
1) Intemperie: un proyecto nómade, maleable (con una pata en Londres) y un «paisaje final».
Intemperie propone un guión curatorial que una clara visión horizontal que reúne a los artistas en igualdad. Esta galería es un proyecto nómada y maleable, que desde algunos años se gesta entre Buenos Aires y Londres. La propuesta que trae a la feria se llama «Paisaje final» y muestra obras recientes de Malcon D’Stefano, Mara Caffarone, Lulú Lobo, Gonzalo Maggi, y Damián Linosi. Con una gran instalación que busca traer la calle al espacio privado y alrededor de la cual giran el resto de los trabajos.
«Solemos pensar las propuestas en conjunto y definiendo muy bien qué impronta que nos interesa desarrollar”, le cuenta a MALEVA Gonzalo, director de Intemperie. Esta es su primera participación en el sector principal, por lo que querían hacer algo que resonara con su identidad y planteara una relación con el espacio público. Con una visión que cruza el océano, la galería centra su programación alrededor de dos muestras en Londres y otras dos acá, algo que permite que los artistas argentinos encuentren nuevos territorios y alianzas internacionales, además del deseo de continuar trabajando con espacios alternativos y públicos.
2) NN: una galeria que nunca deja de sorprender, del queer al «testimonio centennial» con artistas muy jóvenes. / Su debut en el sector principal.
NN galería, dirigida por Virginia Martin y Facundo Belén, es un proyecto que jamás deja de sorprender, con propuestas que se corren de las «normas» de las ferias y propone conceptos muy cercanos a una muestra, desligándose de cosas, como por ejemplo la trastienda, y con una puesta visual que incluye el eje en diagonal, como símbolo del mapa de la ciudad de La Plata.
El stand incluye obras de los 7 artistas que representan, ya que este año hacen su debut en el sector principal. A partir de la excelente repercusión que recibieron durante 6 años tiempo, Virginia y Facundo se animaron a tomar el desafío, más allá del riesgo económico que implica. Sin embargo, el esfuerzo dio sus frutos, ya que en el primer día de preapertura, vendieron una buena parte del stand. El guión curatorial está dividido en tres cajas temáticas: «La nueva figuración o figuración argentina» que destaca la pintura, “Testimonio centennial», donde se ve la obra de artistas muy jóvenes, como Renata Molinari y Eva Moro Cafiero y una más resguardada y rosada donde se puede ver el trabajo de los artistas que dialogan con la disidencia y la militancia Queer como Yuyu Puleston o Julien. Un recorrido da a relucir los gustos y la identidad única de la galería.
3) Ohno: 25 metros cuadrados que son un refugio en la feria.
A pesar de ser un proyecto joven, esta es la quinta edición de OHNO en arteba, con un stand que a primera vista se percibe como un refugio, un corazón que late en medio de tanto traqueteo, donde conviven nueve artistas jóvenes y sus investigaciones actuales, que en la mayoría de los casos giran en torno a los materiales, la distorsión de los mismos y la ampliación de las posibilidades.
En 25 metros cuadrados lograron meter de manera armoniosa a este grupo, ya que OHNO siente que es muy crucialmente visibilizar los procesos y el cuidado con el que cada uno investiga cuestiones específicas y poco habituales. OHNO es uno de las galerías que apostó por el boom de la zona de Microcentro después de la pandemia, encontrando una oportunidad después de la crisis, y que cuenta con un espacio grande, que permite que sus artistas puedan pensar en muestras arriesgadas y de gran envergadura, algo difícil de encontrar. «En estos días hay mucha gente interesada que después no viene a la galería, por lo que sentimos que era muy importante que estuviéramos todos presentes para que la mayor cantidad de museos, público y coleccionistas conozcan sus obras», compartió Chloe Stein, directora de OHNO, algo que hasta el momento ha sido un gran acierto.
4) Segismundo: el imaginario maldito de un espacio de Guatemala que por primera vez desembarca en arteba.
Una oportunidad única para sumergirse en una iglesia en medio de una feria, algo que no sucede todos los días. Esta es la primera visita de Segismundo a Buenos Aires, uno de los pocos proyectos internacionales que se presentan en esta edición. La galería nació en el año 2022 y está ubicada en el centro histórico de la ciudad de Guatemala, con un nombre que hace alusión a uno de los personajes de «La vida es sueño» de Pedro Calderón de la Barca, ya que buscaban alejarse de las corrientes contemporáneas y sonar a algo que existió desde siempre, que viene de otro tiempo y que es difícil de decodificar, sin la urgencia de la moda.
La galería está ubicada en una casa de 200 años, por lo que la propuesta del proyecto que trajeron a arteba del artista Bernabé Árevalo, también se insertó dentro de un contexto atípico y que se amarraba a la mitología guatemalteca o el despliegue del «imaginario maldito» como explican desde Segismundo, donde aparecen arquetipos y figuras que se repiten una y otra vez, como la iglesia, la cantina o la muerte, haciendo referencia a esos tres espacios centrales de la cultura de su país, donde la vida se rige bajo esa triangulación. Una propuesta que no pueden dejar de visitar, donde el pensamiento y el silencio se hace presente entre el murmullo y la vorágine.
5) Fulana: territorio, identidad y memoria en esta galería de Tucumán.
Fulana es el primero y único espacio contemporáneo en Tafí Viejo, que no sólo funciona como galería sino como plataforma de formación de artes visuales. Trabaja con un staff reducido de 6 artistas locales, que crean bajo premisas y conceptos como el territorio, la identidad y la memoria. El stand es un reflejo de lo que se puede encontrar en el galería, entendiendo que son pocas las personas que después de visitar arteba tengan la posibilidad de trasladarse a Tucumán. Por sobre todo, Fulana busca crear oportunidades para artistas tucumanos que además vivan y trabajen allí. Este año, entre otras cosas, han traído dos instalaciones de Jessica Morillo, donde la artista recopila piezas de ropa íntima, como corpiños, para visibilizar la situación de vulnerabilidad que viven tantas mujeres, partiendo de una experiencia personal hacia algo colectivo, desde donde se puede compartir y debatir.
6) Lince: donde cada uno de sus ocho artistas tiene su momento protagónico (como una cajita musical).
Lince también quiso mostrar obras de los ocho artistas que representan pero con una vuelta de tuerca muy interesante, donde el guión curatorial funciona como una cajita musical, donde se presenta a un artista como protagonista, mientras otros dos acompañan, y cada día se va rotando la puesta para que todos tenga su momento, algo que también permite un fuerte diálogo entre cada uno de ellos, una impronta que se celebra entre las galerías más jóvenes, donde no se trata de solo tener un staff de artistas sino un equipo consolidado que se acompaña desde el inicio. De la mano de Sebastián Vidal Mackinson y Lincoln Brown, Linse se instaló en el corazón del barrio de San Telmo, otro de los circuitos más prometedores de Buenos Aires, y desde allí no para de crecer.