«Una invitación de anti lunes sublime: así fue mi visita al hotel Fasano Las Piedras de Punta del Este para celebrar su re inauguración»

El hotel más top y bello (por lejos) de Punta del Este reabrió sus puertas después de estar casi diez meses cerrados por la pandemia e invitó a la cronista de MALEVA a vivir la experiencia/El protocolo de la hospitalidad extrema, siempre presenta/Un almuerzo exclusivo, soundtrack de música brasileña en el aire, spritz para brindar y una vista espectacular de las sierras y el mar/Además: ¿cómo se adapta de manera creativa un hotel de este tipo a la «neo-normalidad»?

El Fasano es parte de The Leading Hotels of the World y el único de uruguay que forma parte de esa exclusiva red global de hoteles de lujo

 

«Una invitación de anti lunes sublime: así fue mi visita al hotel Fasano Las Piedras de Punta del Este para celebrar su re inauguración…» Por Vicky Schirinian para MALEVA desde Uruguay.

Me acuerdo la primera vez que conocí Fasano Las Piedras. Era algo nuevísimo para Punta del Este, era salir de la playa y meterse en el campo, era ver el paisaje serrano, era una promesa y tenía una historia para contar. Todos hablaban de Fasano y todos querían ver de qué se trataba.

En esa primera visita, me mostraron el casco viejo, una casa de campo en forma de U con una parra central y adentro una biblioteca eterna, con libros increíbles y habitaciones con muebles vintage y texturas de yute, cuero y madera. Después me llevaron en un carrito de golf hasta la piscina que se formaba entre unas rocas naturales del terreno y ahí estaba el mismísimo Rogerio Fasano tomando un clericó, vestido con una camisa impecable de lino. Conversamos un buen rato para una entrevista que le hice para una revista en la que trabajaba en su momento y recuerdo estar fascinada con cada historia.

«Me acuerdo la primera vez que conocí Fasano Las Piedras hace diez años. Ahí estaba el mismísimo Rogerio Fasano tomando un clericó, vestido con una camisa impecable de lino. Conversamos un buen rato para una entrevista que le hice para una revista en la que trabajaba en su momento y recuerdo estar fascinada con cada historia…»

Esto fue hace exactamente 10 años. Yo daba mis primeros pasos en el mundo editorial y Fasano daba sus primeras pisadas fuera de Brasil. Había llegado a Uruguay a lo grande: con un desarrollo inmobiliario que contemplaba un hotel en forma de bungalows y un conjunto de casas tipo chacras en un terreno inmenso, casi infinito, a solo 10 minutos del centro de La Barra. Me acuerdo de ese momento como si fuera ayer, porque las grandes experiencias siempre quedan grabadas en mi memoria. Cada vez que tuve la suerte de volver me sentí muy cómoda, como en casa. Porque esa es la hospitalidad que todo el grupo brasilero Fasano quiere transmitir y Las Piedras no es la excepción. 

Un lunes de noviembre, después de casi diez meses de estar cerrados pandemia mediante, me invitaron a almorzar para celebrar la re apertura de este grande. Emoción, alegría y las ganas de estirar el fin de semana un poquito más, con un anti lunes espectacular. Llegamos al hotel y nos recibieron con la mejor atención: una copa de bienvenida y un pequeño tour contándonos las novedades de la re apertura: abrieron sus 3 restaurantes Fasano, Locanda y el Pool-Bar y las 10 exclusivas suites del hotel. ¿Puedo ver una de las suites? Le pregunté tímidamente al concierge quien me llevó a ver dos de sus habitaciones. Increíbles con bañaderas que miran al campo, pisos y detalles en madera, balcones que respetan la privacidad y una calidez única. Las sensaciones de calidez y armonía son parecidas a las de estar en casa. Los materiales y las comodidades que se parecen más a un hogar que a un hotel.

«Un lunes de noviembre, después de casi diez meses de estar cerrados pandemia mediante, me invitaron a almorzar para celebrar la re apertura de este grande. Emoción, alegría y las ganas de estirar el fin de semana un poquito más, con un antilunes espectacular. Llegamos al hotel y nos recibieron con la mejor atención: una copa de bienvenida y un pequeño tour contándonos las novedades de la reapertura…»

Finalmente, ya sentados en la mesa del restaurante Locanda, el mismísimo chef  se acercó a la mesa y nos preguntó qué queríamos comer, que iba a prender los fuegos exclusivamente para nosotros. Pedimos de entrada un carpaccio y unas empanaditas caprese y de platos principales un risotto de mar y una brótola fresca con vegetales. Entre plato y plato salí a la terraza a admirar otra vez esa vista de 360 grados de las sierras y el campo. Con un soundtrack de fondo de música brasilera, saboreando mi Aperol spritz, me acosté en uno de sus camastros y respiré ese aire puro y ese silencio tan característico de Las Piedras.

Este es uno de los lugares que elijo mostrarles a amigos que vienen de visita por primera vez a Punta del Este. Cuando trato de explicar ¿qué es Fasano Las Piedras? en esos diez minutos campo arriba, me voy un poco por las ramas y prefiero que lo vean con sus propios ojos. Porque es un hotel pero también son sus bungalows que se mimetizan con el paisaje, es un campo de golf diseñado por Arnold Palmer, es un barrio cerrado de increíbles casas diseñadas por el arquitecto brasilero Isay Weinfeld, es una antigua estancia de campo, es un spa, son sus dos restaurantes y es esa piscina entre la roca.

«Ya sentados en la mesa del restaurante Locanda, el mismísimo chef  se acercó a la mesa y nos preguntó qué queríamos comer, que iba a prender los fuegos exclusivamente para nosotros. Pedimos de entrada un carpaccio y unas empanaditas caprese y de platos principales un risotto de mar y una brótola fresca con vegetales. Entre plato y plato salí a la terraza a admirar otra vez esa vista de 360 grados de las sierras y el campo…»

No me sorprende que en esta década Fasano Las Piedras fuera premiado como Best Resort por la revista Wallpaper, el premio B.O.Y de la revista Interior Design y el exigente Hot List de la Conde Nast Traveller. 

Este año tan raro para todos, volver a ver a este gigante funcionando a mi me da emoción. Ver que un hotel se adapta de manera creativa y afinada a los protolocos de sanidad me da mucho placer. Porque este año en el que cruzar una frontera es misión imposible, almorzar, cenar o dormir en este hotel es como viajar sin alejarse mucho de casa. 

Fotos: gentileza Vicky Schirinian y Fasano.