Ni solo ni en grupo, en comunidad de desconocidos. En un abanico que va de la lectura a la recorrida por bares, la variedad de planes es generosa y también las finalidades, desde encontrar pareja hasta hacerse amigos o simplemente darle un portazo a la cita con uno mismo para salir en compañía de otros.
No hables con extraños…¡ o sí! / 8 propuestas para conocer gente. Por Paula Bandera para MALEVA.
Las pantallas lo lograron: la necesidad del club de jubilados ahora llega dos o tres décadas antes. Claro que el retiro sigue estando lejos -incluso en duda-, pero algo urge: encontrarse.
Sí, sí, lo de siempre, la culpa la tienen las pantallas, después de transcurrir todo un día viendo gente encerrada en un rectángulo delante de un falso living estilo japandi, el cuerpo pide personas de carne y hueso.
Y ahí empieza la otra parte del problema, no siempre hay con quién. Sería fabuloso llegar a un bar como si fuera la plaza de los cinco años y preguntarle al de al lado, “¿querés ser mi amigo?” y así arrancar una amistad que puede durar dos cócteles o cientos si se vuelven a encontrar una y otra vez, pero en la vida adulta no sucede.
Por eso está buena la idea de un club barrial para los de treintis y cuarentis, pero hasta que aparezcan, hay algo parecido, un formato que abrió una tercera vía a la hora de salir: ni en soledad ni en grupo, en comunidad de desconocidos.
En un abanico que va de la lectura a la recorrida por bares, la variedad de planes es generosa y también las finalidades, desde encontrar pareja hasta hacerse amigos o simplemente darle un portazo en la cara a la soledad y salir en compañía de otros.
1) Save the Day: cuando una cosa -en este caso un libro- lleva a la otra/ Ediciones en Buenos Aires y Montevideo en ubicaciones secretas

El libro puede ser un escudo, para esconder la cara entre sus páginas y abstraerse un rato de la realidad, o, todo lo contrario, un tema para conversar y conectar con otros. De esta última forma lo abordan Cami y Eli, dos amigas de la infancia, con Save The Day, una iniciativa que contempla fiestas de lectura y mesas compartidas en bares y restaurantes.
A las fiestas, que se hacen de forma bimestral, cada participante cae con el libro que está leyendo en ese momento o con alguno que tiene ganas de compartir. Después de 45 minutos de lectura silenciosa, con música en vivo instrumental de fondo, vienen 45 minutos de puesta en común, ahí empieza la charla, se puede arrancar por el vecino y luego ir rotando para conocer otros libros, y otras personas.
Hace poco sumaron un formato semanal, llamado Save The Day Salidas que lleva la cosa al plano sexoafectivo.
“Nos dimos cuenta de que la parte de socializar en las fiestas era muy fuerte, se generaban charlas lindas y profundas. Ahí nos pusimos a pensar otra manera de juntar gente a socializar a través de un libro, porque eso da otra seguridad y hace que salgan charlas re genuinas”, cuenta Eli.
Por ahora las Salidas apuntan a gente soltera, hay mesas mixtas o de mujeres, separadas por edad: de 30 a 45 o de +45. Pero pronto sumarán “Cafecitos”, encuentros abiertos a todas las edades y sin otro objetivo que conversar.
Las entradas se sacan a través del link que figura en el perfil @savetheday.leer ahí también anuncian fechas de los próximos eventos. Y atenti, para que quede claro que el libro es un puente, S.T.D cruza el charco: tiene ediciones en Montevideo y Buenos Aires.
2) Cita nómade, la propuesta de Callejeo Cooltural para socializar en planes artísticos / Diferentes locaciones.

Camila Castro sintió en sus huesos eso de tener un listado lleno de planes interesantes, pero nadie con quién hacerlos, entonces creó una iniciativa para ella y todos los que estuvieran en la misma: encuentros para conocer gente con la cultura como eje temático.
En realidad, esta historia empieza un poco antes, ya que Cami es mendocina y en su cuenta personal compartía planes y recomendaciones culturales de su ciudad, y cuando se mudó a Buenos Aires, en 2024, llevó esas propuestas a otro nivel. “Sentí el enorme deseo de crear mi red de amigos y trascender las pantallas, ya que me estaba empezando a sentir muy sola creando contenido cultural. Así que un día, hablando con una amiga me pregunté ¿Y si salgo a callejear con la gente que me sigue? y ahí inició la experiencia callejera: Cita Nómade”, cuenta.
Las citas se organizan mensualmente y varían entre tres modalidades: Charla entre líneas, con la literatura como vértice; El arte de callejear por barrios, con foco en recorridos a pie; y Cine y sobremesa, para ver films y luego juntarse a conversar sobre ellos.
Los asistentes suelen tener entre 30 y 50 años, y aunque los argentinos son mayoría, la propuesta pega bastante entre los extranjeros, porque valoran la oportunidad de conocer lugares que no salen en las guías turísticas. Participó gente de México, Brasil, España, Perú y otros países.
El objetivo es salir en comunidad, pero esa no es más que la base, nunca se sabe en qué puede terminar la cosa, dice Cami: “Sé de chicas que se encontraron en varias Citas y se volvieron amigas. También hubo un match, en marzo de este año, dos de los participantes pegaron onda y hasta el día de hoy siguen juntos”.
Cada cita tiene un cupo máximo de veinte personas, las entradas y la propuesta del mes se anuncia en @callejeocooltural_
3) Cena con extraños, así arranca… / Una vez por mes en Felino, Av. Fondo de la Legua 280, San Isidro.

El nombre lo dice todo, o casi, porque la idea es que unos minutos después los extraños se hagan conocidos y al terminar el encuentro salgan con planes de algo más. Esa consigna rige “Cena con extraños”, una iniciativa que una vez por mes tiene sede en el restaurante sanisidrense Felino.
Al inscribirse para participar, los interesados tienen que completar un formulario para que los organizadores puedan evaluar los perfiles y filtrar por edades e intereses y así armar mesas de entre seis y ocho personas que parezcan compatibles.
“No hacemos juegos obligatorios, presentaciones incomodas ni dinámicas forzadas, solo se trata de disfrutar del ambiente, la excelente gastronomía y entregarse a la posibilidad de conectar con otros”, detallan desde Felino.
La reserva se hace desde @felinosanisidro, el perfil de Instagram del restaurante, donde se encuentra el link de Woki. La entrada incluye un cóctel de bienvenida, y una vez en la mesa, siguiendo la impronta relajada, el consumo es individual, así que cada uno pide lo que desea y lo paga al retirarse.
La propuesta gastronómica se destaca por su versatilidad, tienen una barra muy completa, desde donde salen cócteles clásicos y de autor, y también muy buenas carnes a la parrilla.
La próxima edición es el 20 de agosto, y solo hay cupo solo para 45 personas.
4) Nómade Cupido, la versión romántica de los conciertos Nómade / Locación secreta

Con más de 800 encuentros en 10 años, seguro escuchaste hablar de Nómade, los conciertos que se realizan en lugares secretos. A fines del año pasado, decidieron darle forma a algo que venía sucediendo casi desde la primera edición: “Siempre nos llegan historias de personas que se conocieron en nuestros conciertos, que tuvieron su primera cita en alguno de ellos, hasta tenemos hasta casos de parejas que se conocieron en Nómade y formaron familias”, cuentan. Entonces formalizaron, y salieron con Nómade Cupido, una edición especial para singles que tiene lugar una vez por mes.
Pensado para personas de entre 25 y 40 años -aunque ya están planificando en una edición +40-, el funcionamiento es como el de Nómade tradicional: al comprar la entrada, envían por mail la locación.
El evento arranca con una recepción para pedir algo en la barra y, para los que quieran, hay cartas con preguntas disparadoras que ayudan a romper el hielo e iniciar la charla, siempre con buena música de fondo. Luego, invitan a sentarse en el piso para disfrutar del emblema que hizo famoso a Nómade: el concierto acústico. Una hora después termina la música en vivo, pero la melodía sigue ambientando la escena, porque arranca un DJ set de vinilos.
En general, los Nómade Cupido se hacen los viernes o sábados entre las 20 y las 23, y en la zona de Palermo, para que, al finalizar, los afortunados de la noche la sigan en alguno de los bares de la zona.
Anuncian las próximas fechas en su perfil de Instagram, @nomadeosmos, y en la web www.nomadesomos.com donde también se sacan las entradas.
5) Las Giras con York: atravesando la noche con cócteles en la mano/ Una vez por mes en tres bares diferentes de la ciudad

Patear la noche en compañía de desconocidos, esa es la propuesta de Las Giras con York, la iniciativa de la influencer Jordana Santarsiere, quien, a pedido de su comunidad, armó una salida mensual para recorrer en una noche tres bares a pie.
“Desde hace varios años, la gente me venía diciendo “tendrías que hacer una gira para tu comunidad, o no tengo con quién salir, pero me encantaría sumarme a una salida con vos, y eso se sumó a que tenía ganas de hacer algo distinto, porque medio que la reseña sola se tornó aburrida”, cuenta Jor, así que este año le dio forma y comenzó a organizar el formato salida.
El ticket incluye todo, hasta la propina: un cóctel en cada bar, tapeo en el segundo -para armarle un colchoncito a la bebida- y postres en el último; y, por supuesto, agua libre.
Los grupos rondan entre ocho y doce personas para que todos puedan conversar entre sí, la franja de edad va de los treinta a los cincuenta años, y la única premisa es pasarla bien: “La mayoría son solteros, pero no es excluyente, vienen porque quieren salir y no pueden coincidir con sus amigos, o porque recién se separaron, un poco de todo”, explica la anfitriona.
El itinerario contempla los bares favoritos de Jor, esos a los que iría ella en cualquier momento, y se organiza por barrios, ya que el recorrido es a pie. Sí, los tacos altos no son bienvenidos en este tour.
Para inscribirse hay que completar un formulario que está en el perfil @lasgirasdeyork y la salida completa cuesta alrededor de $99.000.
6) De Paseito: muchos planes, una intención: pasarla bien/Todos los meses en diferentes lugares

Sofía Picón abrió el perfil @depaseito hace tres años con la idea compartir planes y salidas, la comunidad fue creciendo y en julio decidió llevar sus propuestas también al face to face con De Paseito Club Social.
“Recibía cada vez más mensajes de personas que me contaban quiero hacer ese plan, pero no tengo con quien. No necesariamente porque estén solos, uno puede tener un montón de amigos y, sin embargo, tener ganas de hacer algo y que justo ninguno quiera ese plan”, explica Sofi.
La salida se arma así, arranca con una actividad concreta -por ejemplo, recorrer un museo-, y luego un momento en un espacio más distendido, como un café, para charlar y conocerse mejor.
Los grupos promedian los diez integrantes y los dividen por edad, porque, como dice Sofi: “La idea es que haya cierta afinidad entre quienes participan y que sea cómodo para todos a la hora de conocerse y charlar”.
Por ahora, todas las ediciones tuvieron lugar en museos, pero se vienen nuevas actividades: el 22 de agosto, un tour por tres cafeterías con la guía de un coffee master. El 19 de septiembre alargarán el paseo: visitarán una bodega bonaerense. Y en noviembre armarán las valijas para irse de viaje a Jujuy.
Las experiencias arrancan en $40.000; la inscripción se hace mediante el link de la bio que figura en su perfil de Instagram.
7) Match and Drink: el Tinder que te lleva sin escalas a una cita/ Una vez por mes en Punto Mona: Fraga 93, Chacarita

Se supone que al funcionar como un marketplace de vínculos sexoafectivos, las apps de citas deberían darles a sus usuarios los que fueron a buscar, pero cada vez se vuelve más complicado concretar un encuentro real. Según datos extraídos de plataformas como SwipeStats y métricas de las propias apps, solo entre el 10% y 15% de las conversaciones iniciadas tras un match terminan en una cita real.
Para abrazar las bondades de Tinder, como la garantía de saber a qué vino el otro, pero mejorar sus debilidades, Punto Mona creó Match & Drinks, un encuentro para solteros y solteras con dinámicas y juegos que fomentan la cita en vivo.
Ya en la puerta, hay una caja con letras y otra con el contorno vacío en el que encuadra cada una, si elegís la M, por ejemplo, tenés que encontrar a aquella persona que tiene el hueco en el que encastra. También hay actividades que funcionan como disparadores, y los que quieren ir directo al grano, pueden anotarse para participar de tres citas de cinco minutos. Si hay match, reciben de regalo una ronda de cócteles y una carta con una “pregunta salvaje” para seguir la charla.
El público es +35, con mucha fuerza en la franja 45-50, por eso cuando finalizan los juegos y los shows en vivo -siempre hay una o dos performances artísticas- se arma pista de baile con hits de 80, 90 y 00s.
La entrada se adquiere vía Instagram (en el link de la bio), cuesta $30 mil pesos e incluyen un cóctel clásico o de autor.
8) Club Magot: literatura, charlas y vino / Todos los meses en locación secreta

Pocos maridajes tan buenos como un libro, una copa de vino y una buena conversación, todo eso combina Club Magot, la serie de encuentros que creó Romina Cano, abogada, futura sommelier y acérrima lectora que no solo tuvo la idea de combinar estos elementos, sino, de hacerlo de forma divertida y relajada.
La iniciativa nació a partir de una “necesidad personal”, cuenta Romi, “la de compartir mis lecturas y también el vino y la gastronomía con personas con intereses similares. Tengo amigos que leen, pero en mis grupos no era habitual hablar de literatura y muchas veces terminaba un libro con un montón de sensaciones que quería conversar y no encontraba con quién”.
El primer paso para compartir ese universo fue virtual, se abrió un perfil de Instagram para compartir sus lecturas, pero Romi tenía picando la idea de un espacio físico de encuentro –“quizás una librería”, detalla- que se terminaba pinchando cuando pensaba en la inversión, hasta que se dio cuenta de que su propia casa podía convertirse en ese espacio.
La dinámica funciona así, Romi invita a una escritoras o escritor y le pide que seleccione tres cuentos, al mismo tiempo ella elije una bodega y tres de sus etiquetas. La idea es que todos los asistentes lleguen con los cuentos ya leídos porque la charla va por ahí.
El tinte es bien descontracturado, no se trata de una clase ni exposición, por eso no hace falta saber de literatura. Van desde personas que buscan reencontrarse con la lectura porque la tenían abandonada hasta escritores, editores o personas con conocimientos literarios avanzados, la idea acá es compartir y nutrirse de diferentes puntos de vista.
La entrada actualmente cuesta $42.000 y se reserva por DM en el perfil @clubmagot o vía email. Incluye tres copas de vino y una picada generosa que llega al centro de la mesa y se comparte, como todo lo que pasa en el Club.
