Hoy arranca el Mundial 2026 y ya pensamos en lo importante: qué vinos se destacan nuestros contrincantes y en qué tomar durante cada partido. Para ello convoqué a Iván Pillud, el exfutbolista que cambió los botines por la vid y hoy produce vinos junto al músico Luciano Pereyra y el empresario Javier Abrego.

«Los grandes momentos merecen grandes vinos». Maridaje mundialista: qué tomar cuando juega Argentina (y en qué vinos son buenos nuestros rivales). Por Alejandro Vigil para MALEVA.
Sí, soy fanático del fútbol: mi restaurante Casa Vigil en Mendoza es visita obligada de cracks como el Pocho Lavezzi y Carlitos Tévez. Pillud, por su parte, acumula seis títulos con Racing —el jugador más ganador de la institución en la era profesional— y hoy demuestra que la misma disciplina que lo mantuvo vigente en la cancha la aplica en la bodega.
Nos sentamos a hablar de maridajes, de Malbec y de por qué el vino y el fútbol tienen más en común de lo que parece.


1. Martes 16 de junio – Argentina vs. Argelia – 22:00 hs
Pocos lo saben, pero Argelia fue el rey del vino antes de que nadie lo viera venir. A mediados del siglo XX era el cuarto productor mundial y el mayor exportador del planeta —abastecía nada menos que a Francia, sí, a esa Francia. Después vino la independencia en 1962, los colonos se fueron, y el vino se achicó con ellos. Hoy la producción es modesta pero sigue siendo la segunda de todo el continente africano. Sus viñedos se concentran en el norte —Mitidja, Mascara, Médéa— con un clima mediterráneo de veranos generosos e inviernos que no matan. Las variedades que mandan son Carignan, Cinsault y Alicante, y sus tintos tienen esa personalidad brusca y honesta que no pide permiso.
Para un partido nocturno, propongo algo liviano y elegante: un Pinot Noir o una Garnacha poco concentrada para arrancar, y pasar el partido con un Cabernet Franc del Gran Enemigo, suave y fresco — el tipo de vino que acompaña sin robarle el protagonismo al partido.
Pillud va por la simpleza que sabe: «Para este encuentro nocturno, mi vino será el Malbec Miradas de Re-Cordis, con una tabla de quesos curados, fiambres artesanales y buen pan. Un maridaje simple, elegante y perfecto para disfrutar cada jugada.»
2) Lunes 22 de junio – Argentina vs. Austria – 14:00 hs
Austria produce el 1% del vino mundial y, sin embargo, logra que ese 1% que importe. Sus blancos son de una precisión casi irritante: frescos, minerales, con esa nota de pimienta blanca que los hace inconfundibles. La estrella es la Grüner Veltliner —uva emblema del país—, seguida de cerca por el Riesling y, en tintos, el Blaufränkisch.
Un partido de tarde merece otro ritual, lo tengo clarísimo: «Este horario es un regalo. Hay que hacer una previa con vermú y una buena picada, y arrancar el almuerzo con un Cabernet Sauvignon. Nada más.»

Pillud aprovecha para presentar su último lanzamiento: «Voy a ver este partido con una copa del Catalina Chardonnay, el reciente lanzamiento de Re-Cordis, con paso por madera. Lo voy a maridar con unas buenas pastas con salsa a base de crema. Almuerzo de campeón.»
3) Sábado 27 de junio – Argentina vs. Jordania – 23:00 hs
Antes de que existieran las bodegas con wi-fi y sommelier de guardia, los nabateos ya pisaban uvas cerca de Petra. Jordania tiene historia vitivinícola larga —arqueología y todo— aunque la industria moderna arrancó recién alrededor de 1975. Hoy la producción es boutique: casi un millón de botellas al año, concentradas en dos bodegas familiares. Zumot, con su línea Saint George, trabaja en clave orgánica. Haddad —vinos Jordan River— fue de los primeros en apostar fuerte por la viticultura moderna en el país.
Para el cierre de fase de grupos, saco el cañón. Para este partido ya vamos a estar en el postre, después de un asado o unas buenas pastas. Ahí entra el Malbec, el vino que hizo historia en nuestro territorio. El Malbec nos viene bien para mostrar al mundo nuestra diversidad de terruño, así como esta selección muestra cómo funciona en la cancha. La cancha del Malbec es Argentina. En este caso pienso abrir una botella de As Bravas, 95% Malbec y 5% Semillón. Una botella que, vale recordarlo, le valió 100 puntos de James Suckling en su añada 2018. No está nada mal para acompañar un partidazo.
Pillud lo secunda con la misma energía con la que entraba por la banda derecha: «El fútbol está lleno de momentos inolvidables. Un gol, una atajada, una jugada que cambia todo en un instante. Para esas emociones elijo el Parpadeos, nuestro Gran Reserva Malbec de Re-Cordis, con una buena parrilla, carnes asadas y vegetales grillados. Porque los grandes momentos merecen grandes vinos.»

Argentina juega. Yo descorcho. Pillud sirve. El Mundial ya tiene mesa.