
(La foto destacada corresponde a Glotica, muestras de Nicolás Araóz en BARRO – gentileza galería BARRO)
La Boca es contradictoria, seductora y única. Se puede asociar con muchos aspectos de la cultura argentina, desde el tango hasta el fútbol, pero lo que algunos no saben es que durante la primer mitad del siglo XX supo albergar a una gran cantidad de talentoso artistas que se instalaron sus talleres en la zona. Eran artistas comprometidos y con posturas políticas claras. El más emblemático fue Quinquela Martín, quien nunca dejó La Boca y hasta el día de hoy permanece un referente, habiéndose convertido su casa en museo.
Cien años después, los barrios de sur vuelven a brillar en la escena porteña del arte. Espacios culturales, talleres y galerías vienen asentándose en la zona y generaron un cada vez más efervescente circuito propio que merece ser recorrido, diferente al de Recoleta o Palermo, y que resulta necesario para ampliar los horizontes de la ciudad.
Desde la Fundación PROA, una de las precursoras a punto de cumplir 20 años, hasta La Verdi, un taller de artistas jóvenes y emergentes coordinado por Ana Gallardo y Gustavo Crivilone, o galerías como Isla Flotante, cada espacio tiene su historia y razón de porqué eligen convertirse en residentes permanentes del sur.

2) LAS GALERÍAS (DESDE BARRO HASTA PRISMA KH)



Leopol José María Mones Cazón, co-director de la galería junto a Nani Lamarque explica que luego de la etapa necesaria de adaptación, hoy La Boca se sienten como estar en casa, y que tener el río cerca hace una gran diferencia con respecto a su experiencia anterior. En este último tiempo han logrado generar pequeña sociedad con las otras galerías, donde entre todos se acompañan y ayudan. «Adriana Rosenberg (directora de Proa) es la más vecina y la gran proveedora, siempre dispuesta a darnos una mano y aconsejarnos bien. Nahuel y Claudio (Galería Barro), nos ayudaron mucho con materiales y logística, somos muy amigos. Alberto Sendrós por su parte, siempre franco y abierto, pone las ideas sobre el desarrollo del barrio en su correcto lugar», le cuentan a MALEVA (www.malevamag.com).
Con respecto a los desafíos que implican asentarse en una zona más periférica, Leopol sostiene que no difiera mucho de otros lugares, teniendo en cuenta que ya de por sí abrir una galería no es nada fácil. Sin embargo la realidad es que en el último tiempo se han surgido más posibilidades para que muchos puedan comenzar sus proyectos en zonas más accesibles, como fue el caso de Villa Crespo y ahora Barracas y La Boca, o como sucedía hace quince años con Palermo. Las ciudades se transforman y mutan acorde a las necesidades y una urgente era ampliar los territorios que ofrecen cultura. En cuanto al futuro, Leopol es optimista y cree que trabajando en conjunto La Boca será un gran barrio.

No todo es galerías ya que aquí también se encuentra La Verdi (Almirante Brown 726), en donde no sólo funcionan talleres de artistas, jóvenes en su mayoría, y establecidos a pesar de su corta edad, sino que también se coordinan charlas, festivales y talleres entre otras actividades.
Por último están los espacios culturales, algunos privados, otros que dependen del Estado y que se instalaron aquí después de que el Gobierno de la Ciudad lanzara la iniciativa de fomentar a los barrios de sur. Entre ellos se encuentra La Usina Del Arte (Caffarena, esquina Pedro de Mendoza) y en Barracas el Centro Metropolitano de Diseño (Algarrobo 1041) y Distrito de Diseño.

Entre sus tips para conocer mejor Barracas recomienda:
– Conocer el CMD (Centro Metropolitano de Diseño) situado en el ex Mercado de Pescado de la Ciudad. En este edificio, no sólo funcionan las oficinas de la Subsecretaria de Economía Creativa de la Ciudad, sino que es también un espacio de capacitación, que cuenta con escuelas de oficios afines al diseño y que brinda talleres abiertos al público de construcción de muebles, tapicería, alta costura y moda.
–Hacer el circuito de murales que puede recorrerse a pie en los alrededores del CMD, donde uno puede conocer obra de diferentes artistas urbanos que cada vez más eligen a Barracas como una zona para trabajar y llenar de color las paredes.
–«Mirar Barracas» es la invitación que se hace desde el Distrito de Diseño para conocer la arquitectura modernista del barrio a través de tres circuitos que pueden hacerse a pie o en bicicleta.
Para más información: http://www.buenosaires.gob.ar/distritoseconomicos/distritodediseno/mapa-distrito-de-diseno
La Usina del Arte nació gracias a una gran obra de infraestructura que permitió recuperar y poner en valor el histórico edificio de la ex Compañía Italo Argentina de Electricidad. Hoy abre sus puertas a un público diverso, para que disfruten de conciertos, espectáculos de teatro y baile, cine y exposiciones. Otro gran aporte al renacimiento artístico del sur.

(SOBRE LA AUTORA: Melisa Boratyn es Licenciada en Curaduría y Gestión de Arte. Trabajó para importantes galerías de arte de Buenos Aires tales como Praxis y Elsi del Río. Da clases de arte en distintas instituciones y se desempeña como curadora independiente.)
Fotos: gentileza lugares mencionados /