"NO ME SALE NO ESTAR HACIENDO NADA": MATEO BENDESKY


 
Por Santiago Eneas Casanello
Fotos: Jacinto Freixas
El dato es que todas las funciones del Bafici de su ópera prima se agotaron. Que la película se llama Acá Adentro y que fue uno de los tres estrenos argentinos en la competencia internacional del festival. Que la trama discurre en torno al monólogo interno – miedos, obsesiones, pensamientos recurrentes, esenciales y otros banales, algunos políticamente incorrectos – de un joven porteño. Que críticos influyentes quedaron gratamente asombrados. Como Leonardo D´Espósito (El Amante, Noticias, etc) que habló de “elegancia” y “belleza extrema”. Más datos: el director se llama Mateo Bendesky, estudió en la FUC (Fundación Universidad del Cine), también dibuja (expuso en la galería Mite), trabaja para una importante publicación cultural (que prefiere no mencionar) y ya a los 15 años editaba videos para músicos de rock, que lo contrataban. Un precoz. Y no hace tanto de eso, ahora el dato que le da más fuerza a lo anterior y que lo hace, al menos a ojos de Maleva, un notable: tiene 23 años. Café con él, una mañana, en Palermo.
¿Cómo viviste el Bafici en el plano personal?
Estuvo buenísimo y fue agotador en el buen sentido. Fue la primera vez que se mostró la película y estaba muy nervioso porque no tenía referencias antes de como iba a reaccionar la gente. Fue muy movilizador tener una película ahí, es mucha exposición.
¿Te sorprendieron el éxito y la repercusión?
Me soprendió mucho la reacción de la gente. Se agotaron todas las funciones. No me lo imaginaba.
¿Y cómo te tomaste tu primera experiencia con la crítica?
Hubo gente que se tomó súper bien la película y otros a los que no les cerraba. Es parte de hacer una película: exponerla, y que la gente opine. Para mí, ya que se hable de la película es importantísimo y está buenísimo. En general igual las críticas fueron positivas. Lo bueno de la crítica que te da otra perspectiva, sino todo queda en uno mismo. 

 
¿Una buena crítica te da más confianza?
No creo, sí juega en el querer crecer uno. La voluntad de agarrar y decir, con todo lo que aprendí, voy a seguir creciendo. Y sólo se crece haciendo algo nuevo, sino todo se queda en lo imaginario.
 

 «Lo del Bafici estuvo buenísimo y fue agotador en el buen sentido. Fue la primera vez que se mostró la película y estaba muy nervioso porque no tenía referencias antes de como iba a reaccionar la gente. Fue muy movilizador tener una película ahí, es mucha exposición»

 
Con iniciativa, creativo, talentoso, 23 años. ¿Qué te moviliza?
La búsqueda de expresiones en lo audiovisual. Me llamó la atención siempre. Y después ir explorando distintas cosas, no me sale no estar haciendo nada.
¿Qué te conmueve desde el punto de vista de la sensibilidad artística?
Todo viene desde muchos lugares distintos al mismo tiempo. Tener ganas de filmar una película es lo primero. Después ver como contar una historia desde el interior de un personaje. Después las cosas se van dando. Pero sí, hay temáticas que me interesan particularmente, pero sobre todo para una exploración interna. 
¿Qué es lo que explorás adentro?
Ciertos procesos de pensamiento y ciertos formatos muy atribulados de pensamientos ¿Cómo se puede estructurar la historia de un personaje a raíz de cómo se piensa a sí mismo y su propia vida? ¿Pero siempre desde adentro no? Desde su perspectiva interior. Me interesa la intimidad de la relación consigo mismo.

 
¿Y qué no te interesa?
Todavía no lo puedo decir. Es como viajar. Necesitás viajar a muchos lugares para decir este es mi favorito, este no tanto y este no. Para saber si disfruto más estar en una ciudad que en medio de la selva.
Aparte del cine tenés otras facetas, otros intereses
Sí, aparte del cine me gusta lo editorial, por ejemplo. No solo la revista con  la que trabajo. También todo lo que son fanzines, las publicaciones do it yourself. Es un mundo que me interesa mucho. Hay un romanticismo en eso. Me atrae. Hoy más que nunca. Por ejemplo, las art-magazines que son revistas como objeto. 
¿Tenés una mirada romántica, una concepción más bien poética de la vida o una mirada cartesiana?
Me cuestan mucho las definiciones sobre mí mismo, las adjetivaciones. Pero me identifico más con la idea de lo romántico. 
Contanos de tu vínculo con Buenos Aires
Creo que la ciudad moldea mucho la forma en que uno va pensando, una concepción de las cosas que para mí tiene mucho que ver con lo neurótico. Algo inherente a las grandes ciudades. Buenos Aires es una ciudad muy bipolar. Muy linda, muy grande, muy cosmopolita, pero te puede volver un poco loco. Es una ciudad muy protagonista, muy intensa, te golpea en la cara. 
¿Ok, pero alguna situación cotidiana en la ciudad que disfrutes?
Me gusta mucho salir a andar en bicicleta, me resulta muy terapéutico. También me gusta ir a desayunar a bares y quedarme varias horas leyendo, escribiendo, o hasta trabajando. Sentarme a desayunar en un café es algo que me encanta.
¿Y momento de felicidad en grupo?
Nada muy grandilocuente. Me encanta juntarme con amigos a comer que siempre surgen charlas muy interesantes. 
¿Con qué tema de conversación te podés colgar hablando horas?
Puedo colgarme mucho hablando de cine. Es algo que me apasiona desde todos los aspectos.
 

«Buenos Aires es una ciudad muy bipolar. Muy linda, muy grande, muy cosmopolita, pero te puede volver un poco loco. Es una ciudad muy protagonista, muy intensa, te golpea en la cara.»

 
Abelardo Castillo dijo alguna vez que un buen modo de ver como es la gente es ver qué hace si se corta la luz. Siete de la tarde, ya de noche, se corta la luz ¿Qué hacés?
¡Me muero de miedo! (risas). Y no me quedo ahí, salgo, al menos a tomarme un café.
¿Proyectos?
La mira está en desarrollar otro proyecto cinematógrafico, lo estoy pensando.